La cocina

Cómo Ordenar Bajo El Fregadero

El área bajo el fregadero de la cocina es en muchos casos el área más descuidada de la casa. Ahí es donde tiramos los productos de limpieza, paños de limpiar, recipientes vacíos y muchas otras cosas, sin pensar que podemos hacer de este un espacio bonito y funcional, que hasta nos dará orgullo enseñar.

Para organizar la parte baja del fregadero, sigue estos pasos:

1. Saca todas las botellas, esponjas, trapos, etc. que tengas en el mueble. De una vez ve revisando los contenidos, desecha las botellas vacías, y determina si aún necesitas el producto, o no. Descarta también lo que no necesites, así como las esponjas, trapos y paños que ya vieron pasar sus mejores días. Apunta comprar reemplazos en tu lista de compras.

2. Revisa las tuberías y limpia bien el mueble y las puertas.

3. Uno de los más grandes problemas con el mueble del fregadero es las fugas de agua, ya que comienzan siendo muy pequeñas, y van mojando el mueble, hasta que se pudre y hay que hacer un gran gasto de dinero para cambiarlo. Evita que esto suceda forrando el fondo del mueble con varias capas de bolsas de supermercado, las cuales habrás abierto con una tijera para que queden planas. Encima de las bolsas, coloca una capa de periódico (una o dos hojas serán suficientes), y encima del periódico coloca una capa de toallas de cocina. Esto absorberá cualquier humedad y al menos dará tiempo de salvar el mueble, en caso de alguna posible fuga.

4. Es bueno colocar en una esquina del fregadero un baldecito absorbehumedad (yo compro unos que se llaman “Baldeseca”). Estos contienen unos cristales que absorben la humedad y la van depositando en un recipiente. Son muy baratos y efectivos, los consigues en el supermercado.

5. Al igual que cuando limpiamos la refri, coloca un trocito de carbón vegetal o unas cucharaditas de bicarbonato dentro de un filtro para café, ciérralo bien y colócalo en algún rinconcito del mueble. Esto absorberá olores desagradables.

6. Por último, ve colocando de nuevo tus productos de limpieza dentro del mueble. Agrúpalos por tipo o función, por ejemplo, todos los betunes juntos, las esponjas, las bolsas, etc. O puedes hacer un grupo de limpiadores para el baño, otro para los productos de lavar el carro, etc.

Algunas ideas para organizar bajo el fregadero son:

1. Compra un pequeño gavetero de plástico (en Walmart hay unos que cuestan  3,000) y ordena ahí las cosas pequeñas, como esponjas, pañitos de microfibra, el cepillo de dientes viejo que usas para lavar ciertas cosas, y otros objetos pequeños.

2. Coloca un gancho para limpión, de los que se cuelgan del borde de la puerta del mueble, pero por el lado de adentro. Ahí podrás colgar tus guantes o el paño de limpiar.

3. Instala un tubito de cortina dentro del mueble, de tal forma que te permita colgar las botellas de spray sujetándolas por el gatillo. Ahí también podrás colgar el paño de limpieza para que se seque.

4. Coloca un organizador colgante para zapatos pequeño (de los que tienen bolsitas) en el interior de la puerta del mueble. Ahí podrás colocar tu cepillo para restregar, paquetitos pequeños de detergente, pastillas desodorizantes y otros.

5. También puedes comprar un organizador colgante de los que se usan en la ducha, y poner ahí tus productos de limpieza.

6. Otra idea es comprar las bandejas que se usan para organizar papeles en las oficinas. Consigue las que se pueden colocar una encima de la otra, así ahorrarás más espacio.

7. Una solución muy sencilla es colgar un ganchito autoadherible dentro de la puerta del mueble, para así aprovechar ese espacio.

Cuando reorganices tu mueble, ten en mente la funcionalidad (por ejemplo, las cosas que usas más seguido deben estar más al frente), pero también toma en cuenta la estética. Trata de coordinar los colores de las bandejas o cajitas donde vas a poner tus cosas, o compra todo blanco, etc.

Con estos consejos, tu mueble va a quedar como de revista, te lo garantizo!

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Otros artículos de la serie “Cómo limpiar”:

Área de la semana: la cocina

Esta semana nos enfocaremos en el área de la casa que más utilizamos: la cocina, y la vamos a limpiar a fondo. En ella pasamos gran parte de nuestro tiempo, y no en vano le decimos “el corazón del hogar”.

Vamos a trabajar 30 minutos cada día. Escoge algunas tareas de la siguiente lista cada día, cuenta el tiempo con un reloj con alarma o con el celular y trabaja lo más rápido que puedas, ojalá con música. No trates de hacerlas todas el mismo día, porque te cansarás demasiado y no vas a querer hacer nada en un mes.

  1. Limpia la superficie de tu cocina con spray quitagrasa y una esponjita o trapo. Trata de limpiar todos esos rinconcillos que generalmente no limpias. Si es de vitrocerámica, pásale pulidor y luego le das brillo con un pañito suave.
  2. Limpia la pared que está detrás de tu cocina con spray quitagrasa. Limpia el extractor y la puerta del horno.
  3. Corre la cocina, barre y limpia bien el piso con spray quitagrasa o con nuestro maravilloso vinagre de limón.
  4. Si tienes una mesita en la cocina o un desayunador, corre las sillas o los banquitos, límpialas bien y limpia el piso. Limpia bien toda la superficie, cambia el mantel y limpia los individuales con vinagre para quitarles los olores. Si son de tela, cámbialos. Cambia también las cortinas.
  5. Revisa tus especias. Desecha todas lo que huelan a polvo, porque ya están vencidas. Apunta en la lista de compras las que te hagan falta, porque el jueves te traeré un REGALO GRATIS para que aprendas a usarlas como toda una chef. Limpia bien el recipiente donde guardas la sal, limpia las boquillas de las botellas de salsa y el lugar donde pones la botella de aceite.
  6. Saca la basura. Limpia el basurero con vinagre, cámbiale la bolsa.
  7. Vacía uno de los muebles donde guardas la comida, o una repisa de tu alacena (trabajamos sólo uno a la vez). Limpia bien la superficie, los lados y la puertita del mueble. Limpia también por debajo. Revisa los comestibles que sacaste, revisa su estado, su empaque y su fecha de vencimiento. Si tu familia definitivamente no se va a comer la lata de repollo agrio que venía en la canasta navideña del año pasado, sácala para donarla a alguien a quien sí la vaya a aprovechar, o botarla si es que no está en buenas condiciones. Reacomoda las cosas otra vez, de la forma que mejor se adapte a tus necesidades y las costumbres de tu familia.
  8. Saca los platos, vasos, jarras y ollas de los muebles. Limpia bien y reacomoda. Si hay algún plato o vaso quebrado  o astillado, bótalo, es peligroso. Cuenta tus jarras y elimina las que no te gusten, como regla general tu familia no va a necesitar más platos, vasos, jarras, tenedores, etc. que el número de miembros multiplicado por tres, así que elimina lo que sobre.
  9. Revisa la gaveta de los utensilios. Saca todo, limpia y devuelve sólo los que sean necesarios. Elimina los que estén repetidos (como el colador extra o el set de tacitas de medir), o en mal estado, como la espátula derretida y el cuchillo sin mango. Rápido, rápido, no lo pienses mucho!
  10. Saca los alimentos de la refrigeradora, y límpiala con vinagre o con agua con un chorrito de extracto de vainilla para eliminar olores. Para eliminar los olores también ayuda colocar un pedazo de carbón envuelto en una servilleta. Bota todo lo que no parezca estar bien. Recuerda no meter nada a la refri sin antes taparlo al menos con plástico autoadherible. 
  11. Limpia la refri por fuera, poniendo especial énfasis en la agarradera. Córrela y limpia bien el piso.
  12. Limpia el microondas por fuera con spray quitagrasa. Pon a hervir media taza de agua con media cucharadita de canela o con el jugo de medio limón, y deja que el vapor suavice la suciedad de adentro, unos dos minutos. Luego límpialo por dentro con vinagre o con quitagrasa, lava el plato y la guía que lo gira. Limpia muy bien los botoncitos de funciones.
  13. Limpia detalladamente los electrodomésticos que más usas, como la olla arrocera, el coffee maker o el hornito tostador.
  14. Recuerda mantener el fregadero limpio cada día.
La lista suena larga y agotadora, pero no lo es! Es sólo tu cerebro diciéndote que NO PUEDES, así que no te dejes. Haz la prueba, te sorprenderás al ver cuántas cosas puedes hacer en media hora.
Si quieres aprender cómo organizar tu alacena más detalladamente, dale click aquí y luego aquí.
No te olvides de contarme cómo te fue. Me encantan tus comentarios.
Feliz organización!

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Cómo organizar tu alacena – Segunda Parte

Esta es la segunda entrega de como organizar tu alacena. Si te perdiste la primera parte, puedes encontrarla aquí.

En esta ocasión encontraras buenas ideas para guardar tus provisiones, y asi tener una alacena organizada y bien abastecida.

Los mayores enemigos de la comida almacenada son la humedad y los insectos. Así que debemos hacer todo lo posible por mantenerlos lo más alejados posible de nuestra comida.

En el caso de la humedad, asegúrate que no haya filtraciones de agua o humedad desde el exterior. Si tu alacena tiene problemas de humedad, la solución más rápida y accesible son los deshumidificadores de ambiente, como Baldeseca:

Este producto es muy sencillo de usar, económico, y muy efectivo. Consiste de una bolsita con cristales que absorben humedad, los cuales se colocan en la canasta ranurada que ven en la foto. La humedad recogida se va almacenando en el baldecito, y se desecha una vez por semana más o menos. Puedes conseguir Baldeseca en los principales supermercados. También venden sólo las bolsitas de cristales, para que reutilices el baldecito.

Para deshacerte de los insectos (cucarachas, hormigas, polillas, y otros) y roedores, programa revisiones periódicas y fumigaciones. Asegúrate de remover de la alacena todos los alimentos antes de aplicar el insecticida, dejarlo actuar por uno o dos días, y luego limpiar bien las superficies con desinfectante, antes de volver a colocar en ella tus provisiones.

Ojalá los ratones reales fueran así de tiernos, o comieran así.

También debes eliminar todas las fuentes de comida de estos animales. Si no tienen comida disponible, se irán. Utiliza recipientes herméticos, latas bien cerradas y frascos de vidrio para guardar todos aquellos alimentos que las plagas podrían usar como fuente de alimento, como el arroz, los frijoles, la harina, galletas, cereales, cajitas de gelatina, la avena, la crema para el café, el azúcar, etc.

Si compras tus alimentos en gran cantidad, guarda la mayor parte en un recipiente grande, en la parte baja de tu alacena, y mantén otro recipiente de menor tamaño en un lugar más accesible. En Pequeño Mundo encontré unos recipientes de vidrio muy hermosos, y a menos de c3000, muy parecidos a estos:

En ellos podrás colocar el arroz y el azúcar que usas a diario, mientras mantienes las bolsas grandes guardadas en otro lugar.

Estos frascos, aunque hermosos y relativamente económicos, representan una inversión considerable si pensamos en comprar varios. Pero también hay otras soluciones mucho más económicas! Por ejemplo, mira qué bien se ven estos frascos de diferentes tamaños:

Imagen propiedad de Simple Bites

Ciertamente dan un aspecto de orden y limpieza a cualquier alacena, y son gratis!. Aprovecha esos frascos que tienes por ahí amontonados.

Si te quieres dar un lujito, puedes comprar uno de esos organizadores de latas, como este:

Aunque se ven bonitos, en mi opinión no parecen muy prácticos ya que no se pueden ver todas las latas, además de que deben ser un poco caros. Así que he estado tratando de conseguir uno como este:

Imagen propiedad de One Perfect Room

Es como una “gradería” donde se colocan las latas, y así todas quedan visibles. Lastimosamente no he tenido suerte, y no los he encontrado por más que busco. Si alguien los encuentra, por favor díganme dónde, para ir a comprar uno.

Compra un recipiente grande plástico con tapa para guardar el cereal del desayuno, y así eliminar las cajas que se ven tan feas.

Coloca todas las galletas, barras de granola, cajitas de pasas y otros snacks de los niños (o tuyos) en canastas o en recipientes plásticos con tapa. Así podrás apreciar de una sóla mirada cuánto tienes, y si te hace falta reabastecerte.

Una muy buena idea es guardar los “similares” juntitos. Por ejemplo, puedes hacer un “Centro de Bebidas”, al colocar el café junto con las cajitas de té, la crema, azúcar o sustituto, botellas de siropes para el café, removedores, el chocolate en polvo, etc. También puedes hacer una “Estación de Horneado”, para la cual debes designar una porción de tu alacena, o una canasta, y ahí poner la harina, el polvo de hornear, el vainol, pasas, nueces, frutos secos, chispas de chocolate, y todos los ingredientes que utilizas a menudo para hornear.

Por último, no olvides etiquetar tus recipientes, no vaya a ser que confundas el azúcar en polvo con el polvo de hornear y la receta te quede horrible.

Espero que estos consejos te sirvan para mantener tu alacena linda y funcional, y así evitar el desperdicio de comida.

Cómo organizar la alacena – Primera Parte

En Costa Rica hay muy pocas casas con alacena. Y es muy extraño, porque son tan útiles! Es muy cómodo tener toda la comida en un sólo lugar y no tener que estar abriendo los cajones de la cocina para ver qué cocinamos.

Para quienes tienen la suerte de tener una, aquí les dejo unos consejitos para mantener nuestra alacena bien ordenadita. Para quienes no tienen una, los mismos consejos servirán para almacenar sus provisiones de la mejor manera posible.

Muy linda, pero imagínense cómo quedaría esto después de uno de nuestros temblores!

Qué beneficios nos traería organizar la alacena? Varios muy importantes:


1. Ahorro de tiempo: todo el proceso de abastecer nuestro hogar de los alimentos necesarios, cocinar, el planeamiento de las comidas, etc. será más rápido y agradable si tenemos la alacena organizada, ya que seremos capaces de darnos cuenta con una sola mirada rápida qué cosas hay que volver a comprar, qué se está acabando, o qué podemos preparar para cenar.




2. Ahorro de dinero: A veces nuestra cocina tiene suficiente comida, y aún así paramos en algún restaurante de comida rápida o pedimos pizza, porque no encontramos las cosas que necesitamos, o porque no tenemos ni idea de qué tenemos en casa. Siendo el comer fuera una de las principales causas de endeudamiento de las personas, si preparamos nuestras comidas en casa el ahorro será sustancial. Eso sin mencionar los efectos adversos de la comida rápida en nuestra salud.


3. Aprovechamiento de los recursos: De nada vale ir al Price y comprar un montón de comida, gastar un montón de plata, si ya en casa no la almacenamos bien para que se mantenga en las mejores condiciones. A veces compramos pan cuadrado habiendo ya uno en la casa, y se nos pone malo porque no lo gastamos a tiempo, o las galletas o el cereal que quedaron abiertos se suavizan y ya nadie se los come. O a veces tenemos una lata que está con nosotros desde el tiempo de la prehistoria y ya ni sabemos qué contiene porque hasta la etiqueta se le cayó.

Ahora que ya los tengo convencidos, entremos en materia.

  • En primer lugar, como todo proyecto de organización, debemos iniciar por deshacernos de todo aquello que no nos sirve o no nos hace felices. En el caso de la alacena, vamos a deshacernos primero de todo aquello que ya esté vencido. Es un peligro para nuestra salud consumir productos luego de su fecha de vencimiento, además de que sus cualidades alimenticias y su sabor se ven afectados después de un largo período de almacenaje, aunque a simple vista se vean bien.
  • Revisa todos los paquetes de arroz, leguminosas, azúcar, harina, etc. Fíjate que no estén rotos, que no tengan insectos, que no estén húmedos. Tira a la basura todos los alimentos que lo estén.
  • Revisa tus latas, que no estén golpeadas, herrumbradas, y que todas tengan su etiqueta debidamente pegada.
  • Huele tus especias. Si las especias huelen a polvo, tu comida tendrá sabor a polvo. Bótalas!
  • Vamos también a deshacernos de toda aquella comida que no nos gusta comer, y que no le gusta a nuestra familia. Si en la canasta navideña venía un frasco de caracoles, y nunca nos los vamos a comer ni locos, qué hacemos guardándolos? Regálaselos a alguien a quien sí le gusten.
  • Al mismo tiempo que vamos revisando nuestra comida, vamos a ir limpiando los cajones para que queden listos para recibir nuevas compras. Revisa que no haya humedad, y que no haya insectos o roedores que puedan dañar la comida.

Ya estamos listos para poner guapa a nuestra alacena! No te pierdas la próxima entrega, con muy buenas ideas para tener una alacena hermosa y funcional.

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En qué se parecen los zapatos a los tarros plásticos?

Las mujeres tenemos un romance apasionado con los zapatos. Negros, rojos, blancos, azules, altos, re-altos, con plataforma, sin plataforma, con tacón de cuña, flats, sandalias, cerrados, con punta abierta, abiertos en el talón, botas de caña alta, de caña baja, de caña media, tennis, informales, formales, para salir de noche, para la playa, para cuando hay que caminar mucho… La lista es interminable!

Nuestra pasión es inexplicable y nunca totalmente satisfecha. Todavía hay más de una babeando la computadora viendo el closet de zapatos de Mariah Carey, igual que yo! Siempre hay algún par que “nos hace falta”, y los hombres no entienden qué queremos decir cuando soltamos “no tengo zapatos”, teniendo 10 o más pares en el closet.

Casi casi al mismo nivel, a las mujeres nos atraen los recipientes plásticos, “tuppers” o tarros, como quieran llamarlos. Siempre hay uno que no tenemos, y nunca es posible tener “demasiados”. Mucho más cuando vemos uno de esos catálogos preciosos, donde todos los tarros están coordinados por color. Oh Dios, qué hermosos!

Pero, cuando de tarros plásticos o zapatos se trata, debemos ser un poco objetivas, chicas, aunque duela. A veces tenemos zapatos sin tapillas, raspados, o que nos lastiman los pies, quitando espacio en el closet. Asimismo, todas (TODAS!) tenemos algún tarro manchado, desteñido, sin tapa, raspado o que huele feo sin importar cuántas veces se lave.

(Fotos con fines ilustrativos… bueno, más o menos…)

 También tenemos tapas sin tarro, tarros que no cierran bien y hacen un reguero si se vuelcan, tarros que no se abren ni con un alicate, y todos y cada uno de los recipientes de mantequilla, natilla, queso crema, yogurt y mermelada que hemos comprado en la vida. Ah, y cien mil frasquitos de gerber. Y de comida china.

Cierto? Si… Exagero? No… Bueno, talvez un poquito.

Ahora que nuestras verdades acerca de los zapatos y de los tarros plásticos ha sido develada, debemos actuar! Regalen o reparen todos los zapatos que no las hacen felices. Saquen todos los recipientes que cumplan las características antes mencionadas, y bótenlos sin pensarlo dos veces. Así tendremos más espacio para nuevas adquisiciones… perdón, ejhm… espacio libre en la casa.

Controla el caos en la cocina – Segunda parte

Esta es la segunda entrega de una serie de soluciones para ordenar la cocina. En “Mi Casa Organizada” trato de brindarles ideas fáciles, rápidas y principalmente económicas, para lograr mantener a raya el desorden en la casa, y hacer de ella un lugar más agradable, un hogar.

  • Utiliza las paredes: en el mercado hay una gran variedad de “racks” u organizadores para pared (en Cemaco tienen una línea de tubos de acero inoxidable con infinidad de accesorios de cocina), adecuados para colgar cucharones y espátulas, frasquitos de especias, el plástico autoadherible y el papel aluminio, etcétera. Los hay con repisitas para botellas y frascos de marinadas, condimentos o salsas, y hasta para poner los libros de cocina al ir siguiendo una receta. Cómpralos de acuerdo a la decoración de tu cocina y serán un complemento muy útil y hermoso. No olvides comprobar que sean fáciles de limpiar, ya sabemos que en la cocina todo se pone muy sucio!
  • Usa recipientes plásticos transparentes: Muchas veces sucede que abrimos un paquete de arroz, frijoles, sal, y accidentalmente se abre y el contenido cae por todas partes. Para evitar este desperdicio (además de la extra-limpieza), utiliza recipientes plásticos transparentes. Así ahorrarás espacio, ya que se pueden colocar uno encima del otro. Si no puedes ver fácilmente el contenido, pégales una etiqueta para que sea más fácil identificarlos. Eso sí, no uses los mismos recipientes para guardar comida cocinada, ya que absorben olores que pueden transferirse a los granos, pasta o cereales que guardes en ellos.
  • Almacenaje en las puertas: compra racks para el interior de las puertas de los gabinetes de cocina, o la puerta de la alacena. En ellos podrás guardar gran cantidad de paquetitos de fresco en polvo, sopas, cajas de gelatina, mezclas de pancake o queque, sobrecitos de consomé o especias, colorantes vegetales, las cajas de bolsitas de sandwich y todos esos artículos pequeñitos y livianos que siempre hay que tener a mano. También puedes comprar un organizador transparente para zapatos, y colocar en él limpiones, cogedores de ollas, bolsas de basura, baterías, y hasta el marcador Sharpie para rotular todos los paquetes que metes en el freezer.
  • Hazte de un “Centro de Mensajes”: Compra o confecciona una pizarra de corcho que complemente la decoración de tu cocina y úsala como centro de mensajes. En ella puedes poner el número de la pizzería, las listas del súper, las tareas de los chicos y otros papeles que atentan contra la sanidad mental cuando los vemos por aquí y por allá.
  • Revisa tus sistemas de organización periódicamente: pregúntate si esa repisa nueva que pusiste en la cocina podría ser mejor utilizada si colocaras en ella otro tipo de cosas, si los paquetes de fresco en polvo no te caben en el organizador, si el “centro de mensajes” se convirtió más bien en un “recogelo-todo-sin-sentido”, y cambia las cosas a como mejor te convenga. No olvides revisar también los artículos de tu alacena, y desechar todo aquello que esté vencido/roto/viejo.
Como dice mi sabia madre: entre menos bulto, más claridad. Ahora, a atacar la cocina!

Controla el caos en la cocina – Primera parte

Una de las áreas más difíciles de la casa y en la que hay que tener especial cuidado a la hora de crear un plan de organización es la cocina. La cocina es “el corazón del hogar”, es donde se reúne la familia a pasar esos escasos y valiosos momentos al inicio o al final del día, por lo tanto debe estar ordenada pero a la vez acogedora y fácil de limpiar. Te presento la primera entrega de una serie de consejos para mantener el caos en la cocina a raya.

  • Simplifica. Como siempre, el primer paso para iniciar a organizar un área de la casa, es retirar todo lo innecesario, lo que ya no se use, lo que tengamos duplicado, lo que ya no sirva, lo que ya no nos haga felices. Deja sólo lo necesario.

  • Mueble de cocina. Si estás cambiando el mueble de cocina, o tienes planes de hacerlo, escoge aquellos modelos que vayan hasta el techo. Aunque los gabinetes más altos son difíciles de alcanzar, son útiles para guardar aquellos artículos que se usan poco, como platos y vasos desechables, la canasta de picnic, los limpiones y otros artículos de cocina que usas en navidad, o los paquetes extragrandes de servilletas o toallas de papel. Si no estás remodelando, coloca unas repisas estrategicamente en alguna pared desocupada de tu cocina, y de inmediato tendrás un gran espacio de almacén al colocar en ellas canastas, recipientes de plástico con tapa o frascos de vidrio. Aparte de funcionales se verán muy hermosas.

  • Rack para ollas. Desocupa un poco tu mueble de cocina instalando una barra o estructura colgante para colgar ollas y sartenes. Búscala de acuerdo al estilo de tu cocina, para que sea un elemento más dentro de la decoración de la misma. 
  • Barras magnéticas para cuchillos y especias. Mantén tus cuchillos fuera del alcance de los niños pero muy a la mano, con barras magnéticas empotrables. Incluso puedes colocar en ellos tarritos metálicos con las especias que más uses en tu cocina. Puedes colocarlas en la pared, o dentro de las puertas de algún gabinete.

  • Organiza tus gavetas. Utiliza divisiones ajustables, bandejitas y organizadores de especias para mantener el orden en las gavetas de tu cocina.

Espera más ideas geniales en la próxima entrega.

Recomendado: Organizador para platos

Una de nuestras más recientes adquisiciones es este Organizador para Platos:

Teníamos el problema de que colocábamos los platos unos encima de otros, entonces para sacar uno había que sostener los otros con la otra mano y tratar de que no se vinieran todos al suelo. Entonces un día andando en Cemaco me lo encontré e inmediatamente lo compré. Luego regresé por otro, porque tenía que asegurarme de que iban a caber en el mueble.

Es súper compacto, ocupa un poquito más del espacio que ocupa un solo plato, y le caben hasta 24 platos de diferentes tamaños. Genial!

Lo pueden encontrar en las Tiendas Cemaco, y su valor es de aproximadamente c2,800. Lo encuentran al lado de las cosas de ferretería, al fondo, por donde colocan los organizadores de closet.

Mi "nueva" gaveta de utensilios de cocina

Hace un par de días ataqué una de las pocas zonas de la cocina que todavía me falta por organizar: la gaveta de los utensilios de cocina.

Antes de comenzar se veía así:

Dios del Cielo…

Me encontré con ciertas cosas que no valía la pena guardar (o que más bien DABA PENA guardar):

Otros duplicados o triplicados, como este reposa-cucharas (si alguien sabe el nombre real de este “chunche”, por favor sáqueme de la ignorancia!):

De estos tenemos dos más: uno de acero inoxidable y otro de cerámica. Luego, mi esposito me dijo que a él le gustaba este blanco, entonces [suspiro…], de vuelta a la gaveta.

Y por último me encontré con la cucharita que usaba mi hijo cuando era bebé:

Me disculpan las fotos tan desenfocadas y oscuras, era de noche.

Con respecto a la cucharita, debo confesar que ahora viendo las fotos me dio nostalgia, y casi-casi me arrepiento de haberla botado. Pero bueno, es sólo una cuchara que aparte de que ahora nadie la necesita, ya vio mejores tiempos. El hule que la cubría estaba mordisqueado y manchado, y como decía El Chavo, “al cabo que ni quería” [inserte ojos llorosos aquí…. buuuaaaaaa!!..]

Bueno, listo, ya se fue.

Terminé sacando todo esto de la gaveta:

Ahora que lo pienso, en esta foto no está todo, porque también boté otras cosas. Pero háganse la idea.

Luego la limpié bien, le puse toallas de cocina en el fondo para protegerla de los rayones, y al final del “makeover” quedó así:

No estará inmaculada, pero al menos se ve menos caótica y ahora es más funcional. Y lo más importante, me siento FELIZ de haberla ordenado.

De nuevo, antes….

Después…

Aaaaahhhh…..

Economiza espacio en el refrigerador con un clip

Coloca un clip metálico para papel para detener las botellas que colocas en el refrigerador, y así ahorrarás espacio.

Gracias a muteboy por esta genial idea.