Quiero aprender a cuidar de mi hogar

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Cómo Organizar Fácilmente y Sin Gastar Dinero

Aquí en Mi Casa Organizada, trato siempre de compartir formas para organizarnos tipo “3-B”: Buenas, Bonitas y Baratas. O más bién “3-B y 1-F”: Buenas, Bonitas, Baratas y Fáciles =)

Cuando pensamos en organizar nuestro hogar, generalmente la idea se nos ocurre cuando andamos en alguna tienda y comenzamos a ver canastas soñadas, cajitas forradas en tela, muebles súper prácticos y contenedores plásticos para todo lo que se nos ocurra. El problema es que, en la gran mayoría de los casos, la desorganización no es causada por falta de espacio de almacenamiento, sino por exceso de chunches (tiliches, trebejos, cosas sin utilidad pues).

Para organizarnos, la mayoría de las veces lo único que necesitamos es estar dispuestas a trabajar, sacar un poco de tiempo y motivarnos a realmente cambiar nuestra vida de ahora en adelante. No necesitas dinero para comprar recipientes ni nada de eso. Y tampoco es difícil. De hecho, entre más lo haces, más fácil se te va a hacer.

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como mantener frescos apio culantro cilantro

Cómo Conservar El Apio y El Culantro (cilantro) Frescos

Cómo conservar el apio fresco?

En la comida costarricense, el apio es poco utilizado, comparado con otros tipos de comida, en los que, junto con la cebolla y la zanahoria, forma parte de la muy apreciada “trinidad”. Por lo tanto, en muchos supermercados tenemos la opción de comprar el apio por “ramita”, no toda la planta completa. Pero aún así, si no lo usamos rápido, en unos pocos días estará suave y marchito, horrible!

Una de las cosas que más detesto en la vida es botar comida, así que me encontré un tip para conservarlo fresquito, y saben qué?

Funciona a las mil maravillas.

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que se puede y debe congelar

Productos Que Puedes y Debes Mantener En El Congelador

Una de las más efectivas estrategias para ahorrar dinero en nuestro hogar es comprar la comida que efectivamente vamos a consumir, y de hecho comerla. Para esto, debemos saber cuál es la mejor manera de almacenar nuestra comida, para que se mantenga fresca y con todas sus características de textura y nutrición como el primer día.

Hoy vamos a hablar de ciertas cosas que se mantienen en mejores condiciones dentro del congelador.

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Cómo Limpiar o Lavar Corbatas

Mi querida lectora Tammy Lynn me pregunta cómo puede lavar las corbatas de su esposito, así que me aproveché de su pregunta para crear un artículo más acerca de cómo limpiar todo en nuestro hogar.

Gracias Tammy!!

Las corbatas son súper delicadas, mucho más cuando son de seda (generalmente lo son). La seda no se lleva bien con el agua, así que no es bueno dejarlas en remojo, tampoco se pueden restregar, escurrir con las manos, ni mucho menos lavarlas o secarlas a máquina.

Entonces, lo lógico es pensar que mejor mandarlas al dry cleaning. ERROR!! En el dry las planchan, lo cual les hace una marca en la orilla, que no debe estar ahí.

Así que, sabiendo todo esto, lo mejor es dejarlas como están, si no están visiblemente sucias. Si definitivamente tienes que limpiarlas de alguna forma, hagamos esto:

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Cómo Hacer Una Rutina De Limpieza Diaria

El día domingo anuncié a todos mis suscriptores y suscriptoras que Mi Casa Organizada ofrece 3 e-books gratis, uno de los cuales es un manual acerca de cómo hacer tu propio organizador para el hogar (o para ti).

Si no lo tienes todavía, ve a suscribirte y lo recibirás automáticamente. Dale click aquí para suscribirte. Aquí te espero.

Listo? Sigamos…

Como habrás notado, entre los 12 formularios imprimibles que contiene el libro, no hay ninguno que se refiera a la limpieza del hogar.

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Hábitos Para Mantener La Casa Ordenada

El trabajo de la casa a veces parece interminable, verdad? Parece que nos pasamos la vida limpiando, recogiendo juguetes, lavando platos…

Afortunadamente, con sólo hacer ciertos cambios a nuestra rutina diaria, e incorporar algunos nuevos hábitos, podremos mantener el desorden a raya y ordenar nuestra casa en un abrir y cerrar de ojos.

 

1. Arregla tu cama por la mañana.

Aunque seas partidaria de la nueva tendencia de no hacer la cama (la cual de paso se soluciona con sólo airear bien las sábanas), el arreglar la cama es una de esas cosas que hacemos (como bañarnos, cambiarnos de ropa y desayunar), que le dice a nuestro cerebro: “Hey! Despierta! Es hora de trabajar!”

Implementa este hábito en tu rutina de todos los días, y verás que tu productividad se dispara, aunque te parezca imposible. Además, es delicioso llegar a la casa por la noche y encontrar la cama tendidita, no te parece?

 

2. Arregla la cocina todas las noches.

No te vayas a dormir dejando trastos sucios. Imagina qué bien te sentirás al día siguiente, cuando te levantes a hacer el café, y te encuentres con tu cocina impecable y lista para el día! Hasta te darán ganas de hacer un desayunito más elaborado que un plato de cereal.

No lo niego, este es uno de los que más se me dificulta. A veces estoy tan cansada, que es muy tentador dejar todo tirado e irme a dormir.

Pero cuando lo hago, lamento no haber lavado los trastos la noche anterior, ya que los restos de comida están pegados y son mucho más difíciles de quitar, y la grasa, que ya se ha enfriado, es muy desagradable. Ugghhh!

Por eso, no olvidemos este hábito tan importante. Además, te apuesto que no te toma más de 10-15 minutos ordenar tu cocina. Bien vale la pena!

 

3. Ve limpiando de una vez.

Cuando llegues a casa del trabajo, lleva de una vez tu bolso, zapatos y abrigo directamente a tu habitación, no dejes las cosas en el sillón. Cuando pases por el comedor, limpia las boronas de la mesa. Cuando pases por la cocina, enjuaga la taza sucia, sécala y guárdala, o ponla en la lavaplatos. Cuando uses el baño, o te duches, lava el servicio sanitario y el lavamanos.

Al ir haciendo pequeños trabajitos de limpieza aquí y allá, la limpieza en general se hace más fácil y toma menos tiempo.

 

4. Cuando salgas de una habitación, llévate lo que no pertenezca a ella.

Ya sea en la sala, el comedor, la cocina, el patio de pilas, o los dormitorios, siempre parece haber en estas habitaciones  cosas que no pertenecen a ellas.

Hazte la costumbre de echar una mirada rápida a la habitación de la que sales, y lleva contigo cualquier cosa que no deba estar en ella. Pero colócala en donde sí pertenece.

 

5. La basura en su lugar.

Envoltorios de galletas, etiquetas de precios, papeles arrugados. Es más fácil dejarlos en las mesas o por ahí, en lugar de levantarnos al basurero y botarlos.

Agrega este hábito de limpieza automática a tu rutina diaria, y tu casa se verá más ordenada automáticamente.

 

6. Recoge todo antes de dormir.

Al final del día, toma 5 minutos de tu tiempo, y recoge y limpia todo lo que puedas. Trabaja rápido, y de esta manera encontrarás una casa muy agradable al inicio del día siguiente.

 

7. Lava una carga de ropa al día.

O al menos revisar si hay suficiente ropa de color/blancos/ropa negra para poner a lavar ese día. Si trabajas fuera de casa, puedes poner a funcionar la lavadora por la noche, y en la mañana transferir a la secadora, o colgar en el tendedero para que se seque. Por la noche, doblas mientras ves televisión o ayudas a los chicos con la tarea. Pero piensa que de este modo, no tendrás que pasarte todo un día libre lavando =(

 

8. Guarda los trastos limpios por la mañana.

Recuerdas que la noche anterior arreglaste la cocina? Pues, se vale dejar los platos secando en el escurridor! Así se secarán durante la noche, y por la mañana sólo tendrás que guardarlos. Si tienes lavaplatos, ponla a funcionar durante la noche, y vacíala en la mañana, mientras esperas que esté listo tu café.

 

9. Poner las cosas donde pertenecen.

Todas las cosas de tu hogar deben tener una “casa”, un lugar designado, donde todos los miembros de tu familia saben que encontrarán ese artículo en particular.

Regresa todo siempre a su lugar en cuanto hayas terminado de utilizarlo. Y si no tiene “casa”, desígnale una.

 

10. Sacude tus zapatos al entrar a tu casa. O quítatelos.

Este sencillo hábito nos ayuda a reducir el tiempo que nos pasamos limpiando. Además, evita que ingresen a nuestro hogar gérmenes y bacterias que pudiera haber en las suelas de tus zapatos. Y si tienes alfombra, está de más decir que reducirás la cuenta del lavado a profundidad, y extenderás la vida útil de la misma. Incluso, considera colocar alfombritas pequeñas al pie de las gradas (bueno, no al pie porque te puedes resbalar, pero cerca de ellas), para poder sacudir tus pies de nuevo antes de subir al segundo piso.

 

Siguiendo estos sencillos hábitos, será mucho más fácil mantener tu casa limpia sin tanto esfuerzo. Haz la prueba!

Gabi

Cómo Planear Los Menús De Tu Familia – Segunda Parte

Ayer aprendimos a hacer nuestra “Lista Maestra de Platillos”, con la cual construiremos los menús de las comidas de nuestra familia. Espero que ya hayas creado la tuya.

Hoy vamos a aprender cómo convertir esa Lista Maestra en algo práctico: el menú semanal.

Para mí, el mejor día para crear mis menús es los viernes. Así tengo el fin de semana para abastecerme de los ingredientes necesarios para los platillos de la siguiente semana. Escoge el día que mejor se ajuste a tu rutina.

En caso de que acostumbres comprar cada 2 semanas, te aconsejo que al inicio de este proceso cambies a la compra semanal, ya que será más fácil, y no te sentirás abrumada(o).

Ahora sí: toma una hoja de papel, y hazle una división, a unos 10 cm del borde derecho (del borde hacia el centro) formando una columna. Esta sección será nuestra lista de compras, y podremos luego recortarla para llevarla con nosotros al súper.

En el espacio que te queda al lado derecho, haz 7 secciones, una para cada día, comenzando domingo o lunes, o como mejor te parezca.

La mía se ve así:

Ya cuando tengas tu hojita dividida de esta forma, piensa cuáles son tus actividades (y las de tu familia) en los diferentes días de la semana: qué días tienes clases y llegas tarde, qué días van los chicos a taekwondo, qué días estás más tiempo en casa, dónde comen los fines de semana, etc.

Este sistema está más que todo enfatizado en planear una comida principal al día, y en las familias de hoy generalmente es la cena, la cual se usa para llevar porciones sobrantes al trabajo al día siguiente para el almuerzo. Pero si en tu casa la comida principal es el almuerzo, no importa. O si acostumbras almorzar y cenar fuerte (y cocinar la comida completa en cada tiempo de comida), apunta en cada día ambas comidas.

Ahora sí, basándote en las actividades de tu semana, fíjate en tu Lista Maestra de Platillos, y busca aquellos que puedas humanamente cocinar en determinado día (o talvez que puedas dejar cocinando en la olla de cocimiento lento durante el día, para disfrutar en la noche).

Conforme vayas apuntando qué planeas cocinar el lunes, el martes, etc. ve apuntando los ingredientes que necesitas, al lado derecho de la hoja. Piensa bien y no olvides cosas como sal, orégano en polvo, leche, zanahorias, cualquier cosa que vayas a necesitar para cocinar ese platillo, y que no tengas en tu cocina. También ve apuntando los acompañamientos del plato principal, y apunta también los ingredientes de esos acompañamientos, como lechuga, frijoles, aderezo para ensalada, etc.

Por ejemplo, en una de las noches más ocupadas podrías servir nuggets de pollo con arroz, frijoles y ensalada. Entonces, en la noche deberás nada más hacer arroz, y mientras está listo freir los nuggets, calentar los frijoles (ya sean molidos o corrientes, si ya tienes cocinados), y hacer una ensaladita simple.

Luego de que termines tus menús, recorta la lista de compras y corre al supermercado. Cuando llegues a casa, aprovecha para preparar con antelación todo lo que puedas, para ahorrar tiempo cuando estés a punto de mandar todo al carajo y pedir comida china. Por ejemplo, si hoy vas a hacer arroz y tienes que picar cebolla, pica más de la que necesitas y guárdala en un tarrito plástico con tapa, así no tendrás que picar cebolla otra vez mañana para arreglar los frijoles.

Por último, coloca la hoja de menús en un lugar visible, como la refri, o en la puerta de un gabinete de la cocina, o en una pizarrita, así lo tendrás a la mano cada día. Nuestra cocina es abierta y se ve desde la sala, así que tengo los míos en un folder que mantengo a un ladito del microondas.

Esta es la mecánica básica del planeamiento de menús. Más adelante veremos cómo sacarle el máximo provecho a nuestro tiempo de “diversión en la cocina”, para aprender a crear platillos que se puedan congelar, ideas para cenas directamente de la alacena, y recetas para 1 ó 2 personas, para evitar comer arroz con pollo toda la semana.

Nos vemos luego, que todavía falta mucho. Envíame tus preguntas o comentarios, y con gusto los contestaré.

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Cómo Planear Los Menús De Tu Familia – Primera Parte

Ya hemos hablado de lo importante que es planear las comidas de la semana, por motivos económicos, de salud, ahorro de tiempo y hasta de sanidad mental. (Si no has leído este artículo, ve a leerlo, aquí te espero).

También conversamos acerca de que planear los menús de la familia, y cocinar nuestra propia no significa que nos tengamos que convertir en chefs gourmet, que más bien hay que huirle a la perfección, porque es contraproducente.

Ahora sí, entraremos en materia. Hoy vamos a aprender cómo planificar las comidas familiares, y como todo lo que hacemos aquí en Mi Casa Organizada, el proceso es simple y rápido, porque la vida es muy corta para pasarse limpie que limpie y cocine que cocine.

En un principio vas a tener que invertir cierto tiempo, porque estarás construyendo las bases sobre las cuales descansará tu sistema de menús, planeamiento de comidas y listas de compras. Ya cuando tengas los básicos, podrás jugar fácilmente con las opciones de comidas que has preparado, y buscar aquellas que contengan ingredientes que esa determinada semana se encuentren rebajados, y así ahorrar dinero. Pero vamos despacio.

Cómo preparar menús familiares? Sigue estos consejos.

Tu menú semanal será simplemente una hoja de papel en la cual escribirás el platillo (y acompañamientos) que se prepararán cada uno de los días.

Pero, para poder llenar tus menús, primero deberás preparar lo que vamos a llamar una “Lista Maestra de Platillos”, y para montarla necesitarás otra hoja de papel.

Toma la hoja y divídela en secciones, de acuerdo con lo que acostumbre comer tu familia como platillo principal. En mi casa está dividida en: pollo, pescado, carne de res, carne de cerdo, pastas y sopas. Aquí te dejo una foto de mi Lista Maestra:

Luego de que tengas esta hoja, piensa y ve apuntando todos los platillos que ya tu familia acostumbra comer normalmente (sin contar restaurantes, no hagas trampa), bajo la columna correspondiente. No necesitas demasiados, unos 3 ó 4 en cada categoría bastarán.

Mi lista casi no se puede leer en la foto, pero actualmente contiene opciones como estas:

Carne de res:
Fajitas de carne
Bistec (lo compramos ya condimentado y listo para freír)
Tortas encebolladas
Carne mechada en salsita con hongos

Pollo:
Arroz con pollo
Fajitas de pollo
Pollo al limón (suena elegante, pero esto no es más que muslo o pechuga deshuesada, condimentada con un sobrecito de consomé y el jugo de un limón).
Pollo a la plancha
Nuggets

Carne de cerdo:
Fajitas de cerdo
Chuletas
Chifrijo (!!!!!!) (*)

Pastas:
Canelones de queso/carne (hago ambos porque siempre me sobran canelones y me falta carne)
Spaghetti en salsa de pollo a la reina (Maggi)
Fetuccini Alfredo (con salsa de frasco, por supuesto)

Sopas:
Olla de carne (*)
Caldo de frijol (con arroz, huevito y aguacate, mmm!!)
Sopa de albóndigas

Pescado:
Pancitas de tilapia a la plancha
Tortitas de salmón
Filete empanizado (también comprado ya preparado)
Filete al ajillo

Si nunca has cocinado más que arroz y huevo picado, talvez algunos de mis platillos te suenen  dificilísimos, pero recuerda que a mí tampoco me enseñaron a cocinar, y francamente el secreto es aprender unos cuantos básicos, y variarlos un poco.

Por ejemplo, podrás notar que algo que cocino con regularidad son las “fajitas”. Las famosas fajitas se hacen (o al menos así las hago yo) sofriendo cebolla y chile dulce en rodajas en un poquito de aceite, al cual me gusta agregarle achiote. Luego de que estén un poco suaves, agregas “la carne”, que puede ser pollo, res, cerdo (ya adobados, por supuesto), o alguna mezcla de las tres, cortada en tiritas o pedacitos tamaño bocadito, y moverlas un poco hasta que se cocinen bien.

También habrás notado que enumeré “nuggets de pollo”. Adivinaste! Son los de caja, ni te creas que me voy a poner a empanizar pedacitos de pollo y todo eso. Simplicidad, es la clave.

Resiste la tentación de sacar todos los libros de recetas que te regaló tu mamá, y todas las revistas de recetas que tengas. Resiste!! Por el momento no busques recetas. Luego hablaremos de cómo ir integrando nuevos platillos en tu Lista Maestra de Platillos, y en tus menús, pero por ahora, olvídalo.

Por hoy, vamos a quedar hasta aquí. Te dejo haciendo tu Lista Maestra, y nos vemos mañana para montar todos esos platillos que preparaste, en tus propios menús, y enseñarte a preparar tu lista de compras basándote en esos menús.

Un abrazo, y recuerda: nada de perfección!

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Para mis lectoras(es) no-costarricenses, el “chifrijo” es un platillo que consiste de una porción pequeña de arroz blanco, frijoles, carne de cerdo picadita y encima pico de gallo, aguacate y tortillitas tostadas, que generalmente se sirve en bares para acompañar las cervezas. En Costa Rica es súper popular. — La “olla de carne” es un platillo típico que generalmente se cocina en ocasiones especiales, o en días de frío y lluvia, y consiste en un caldo de carne cargado de sabor, y diferentes vegetales, casi todos harinosos. Para nuestros campesinos de hace algunos años, era el platillo de lujo para servir a las visitas.

En Serio No Sabes Cocinar?

Principalmente las mujeres, a veces somos criaturas de absolutos.

Tenemos una mentalidad de “todo o nada”, pensamos que si no podemos hacer algo perfectamente, o no nos sale perfecto a la primera, no vale la pena siquiera intentarlo.

En mi caso, esto es totalmente cierto, es algo con lo que me enfrento a diario. Esta mentalidad nos hace creer que debemos hacer todo bien desde el principio, y que los pequeños pasos o los pequeños logros no son suficientes.

Esto es especialmente cierto a la hora de preparar nuestros menús y de cocinar nuestras comidas. Algunas veces creemos que, para poder alimentar a nuestra familia debemos memorizar todas las recetas de Sabores, o convertirnos en la Tía Florita de las próximas generaciones, y que todo lo que sea menos que eso está mal.(*)

En mi casa no me enseñaron a cocinar, tuve que ir aprendiendo “a la brava”, aún cosas tan sencillas como arroz y frijoles. Así que, si me dices que no sabes cocinar ni arroz, te entiendo perfectamente. Pero si me dices que no puedes planear las comidas de tu familia porque no sabes cocinar ni arroz, discúlpame, pero no es una excusa válida.

Actualmente existen numerosas opciones para poder cocinar algo saludable en tiempo récord con lo que alimentar a nuestra familia. Como te lo mencioné ayer, cuando planeamos nuestros menús, no se trata de “hacer recetas” todo el tiempo, y tampoco debes estresarte si decides usar ingredientes semi-preparados, si eso te facilita el trabajo en la cocina. Te preocupan los costos? Aún si usas ensalada de bolsa, alguna mezcla de arroz de caja, o carnes ya adobadas, te saldrá más barato que comprar en el restaurante.

Y está bien hacerlo, tanto por conveniencia, como por otras razones. Talvez tu familia está perfectamente bien comiendo mayonesa de bolsa, así que, para qué gastar tiempo haciendo mayonesa casera??! Cuando no hubo tiempo de nada más, está bien hervir un poco de spaghetti, echarle salsa de tarro, y lista la comida.

Me parece estar escuchando gritos de desesperación: “ayyy nooo, cómo salsa de tarro!! esta mujer está loca si cree que le voy a dar eso a los chiquitos!”.

Si, lo entiendo, lo comprendo (porque yo también tengo esa voz en mi cabeza), pero lo que quiero que entiendas es, que si las opciones son spaghetti con salsa de tarro o McDonalds, francamente prefiero la salsa de tarro, por muchas razones. Tú conoces a tu familia mejor que nadie, así que tú sabrás qué si, y qué no. Lo importante es que te des un poco de espacio, y sobre todo que no te sientas culpable. Después de todo, te estás esforzando por hacer cambios positivos en tu hogar, y ya eso vale mucho.

Nadie espera que seas experta(o) cocinera(o) de un día para otro. 

Te invito a que tomes la ruta de preparación de menús con espíritu relajado, haciéndolo más un aprendizaje que un quehacer más de la casa, o algo por lo que te calificarán. No busques perfeccion, porque te agotarás, y dejarás todo botado.

Por el momento, dependiendo de lo que acostumbre comer tu familia, te dejo de tarea aprender a cocinar lo básico-básico. Como buenos ticos, en mi casa lo básico significa arroz y frijoles, pero talvez en tu casa sea puré, o pasta, o alguna otra cosa. Ya con eso tendremos la mitad del camino recorrido. Pregúntale a tu mamá, a alguna compañera de trabajo, o lee el empaque, que generalmente indica cómo cocinarlo.

Recuerda que “saber cocinar” no significa “gourmet”.

Ten esta frase en mente durante todo este proceso, verás que nos va muy bien. Ahora sí, ya estamos listos para entrar en materia. Mañana aprenderemos cómo planear nuestros menús, y necesitarás dos hojas de papel. Wow, qué complicado! Jajaja!

Nos vemos mañana!

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(*)Para mis lindas lectoras extranjeras, “Sabores” y “Tía Florita” son compañías costarricenses de creación y divulgación de recetas. Tía Florita es para los costarricenses como Julia Child es para los estadounidenses.


La Importancia Del Planeamiento De Menús

Alguna vez te has preguntado por qué los restaurantes tienen menús, o por qué tienen “el especial del día”?

Aparte de la obvia razón de informar a sus clientes acerca de los platillos que ofrecen, el saber de antemano qué cocinarán, les permite comprar los ingredientes sabiamente, buscando los mejores proveedores, quienes les brindarán los productos más frescos, al mejor precio. De esta forma, los restaurantes aprovechan al máximo sus recursos, ya que gastan menos, y no hay desperdicio de ingredientes.

Suena muy lógico, verdad? Por qué no implementar esta modalidad en nuestras casas? 

Me creerías si te dijera que puedes reducir tu cuenta de supermercado (en mi caso ha sido hasta en un 50%), con sólo invertir unos minutos de tu semana para planear las comidas de tu familia, y montar tu lista de compras basándote en el menú que preparaste? Imagínate todo lo que podrías hacer con todo ese dinero ahorrado!

Una de las razones por las cuales comencé a planear las comidas de mi familia fue que me da mucho pesar tener que botar comida que se ha echado a perder por no usarla a tiempo, ya que siento que estoy botando mi dinero directamente al basurero.

Sin embargo, si el ahorro de dinero considerable e inmediato  no te convence del todo, déjame darte algunas otras razones por las cuales deberías seriamente considerar planear los menús de tu familia:

1. Ahorrarás tiempo en la cocina.

Al saber exactamente qué prepararás, podrás ponerte a trabajar inmediatamente en la preparación, en lugar de abrir la refri y quedarte viéndola por 15 minutos, pensando qué podrías cocinar. Aparte de eso, podrás preparar las comidas con anticipación, y hasta congelar porciones o platos completos para uso futuro.

2. Ahorrarás tiempo en el supermercado.

Cuando planeas tus menús, de una vez irás armando tu lista de compras, de acuerdo con los platillos que prepararás. De esta forma harás tu visita al supermercado en tiempo récord. Además, al comprar con una lista, te asegurarás de tener todos los ingredientes necesarios para preparar el platillo que planeaste, y así evitarás estar yendo al super todos los días a comprar esto o lo otro que se te olvidó el día que hiciste compras.

3. Dejarás de ordenar comida al express o comprar en el drive-thru. 

Al tener ingredientes frescos y disponibles en tu casa, y un plan previamente establecido, evitarás llamar al restaurante chino o a la pizza, o pasar a comprar hamburguesas en hora pico, para “alimentar” a tu familia a la carrera y a última hora. Escribo la palabra “alimentar” entre comillas porque ya sabes que la comida rápida está cargada de sodio, grasa e ingredientes artificiales, todo lo que no deseamos poner en nuestro cuerpo y en los de los que amamos.

4. Aumentarás el consumo de frutas, vegetales y productos de mayor valor alimenticio. 

El sólo hecho de evitar la compra de comidas rápidas debido a que en casa ya tienes todo lo que necesitas para una comida saludable, hará una gran diferencia en tu salud y en la de tu familia. Si a esto agregamos que tendrás la posibilidad de siempre tener vegetales frescos, fruta, proteína magra (pescado, pollo) y productos maravillosos como las leguminosas (lentejas, garbanzos, arvejas, etc.), estamos hablando de un cambio significativo de estilo de vida, uno que nos permita darle a nuestro cuerpo las armas para enfrentar la contaminación y el estrés que nos atacan cada día.

5. Reducirás el estrés. 

Nada peor que llegar a la casa, luego de estar en una presa por dos horas, con dolor de cabeza o gastritis causados por el hambre, o con niños berrinchosos porque también están cansados y con hambre, a inventar qué se hace de comida en los siguientes 10 minutos que nos quedan de conciencia, antes de caer desmayadas(os) de agotamiento. A mí me ha pasado, y sé que a ti también. Al planear tus menús, lo más importante es no caer en la tentación de “hacer recetas” todos los días. Deberás planear tus comidas de acuerdo a tus actividades de X día. Así que, si durante la semana sólo tienes 15 minutos antes de caer inconsciente, pues buscarás comidas que estén listas y servidas en 10 minutos. Y los días que tengas un poquito más de tiempo, podrás hacer algún otro platillo más elaborado. Imposible?? No lo es! Yo te enseñaré cómo!

6. Podrás reclutar ayudantes más fácilmente. 

Si tu pareja, o hijos adolescentes llegan a casa antes que tú, podrán comenzar a preparar la comida antes de que llegues, porque el menú del día estará visible para todos. Así sea hacer arroz, poner a hervir el agua para hacer pasta, o mezclar algunos vegetales para una ensaladita, podrían ser la diferencia entre caos total y una saludable comida casera disfrutada en familia.

Te convencí? Espero que sí  =)

En las próximas semanas hablaremos más a fondo acerca de cómo planear los menús de nuestra familia, ideas para comidas rápidas, comidas congeladas, cómo tener una alacena bien abastecida, menús para 1 ó 2 personas, así que, si aún no lo has hecho, suscríbete por correo electrónico, para que no te pierdas ni uno solo de estos artículos que van a estar súper interesantes y útiles, te lo garantizo! Dale click aquí para suscribirte.

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