La sabiduría de mi madre

Lista De Artículos Necesarios En El Auto Al Salir De Paseo – Organiza Tu Auto

Camino hacia el Parque Nacional Volcán Poás – Costa Rica

Cuando yo era pequeña, mi familia era un poco “improvisadora” (por no decir loca y atarantada), así que la indicación de mi mamá cuando nos alistábamos para salir era: “lleve vestido de baño y sweater, porque no sabemos para dónde vamos ni a qué hora venimos”.

Pero ahora entiendo! Mi mamita me estaba enseñando a ser prevenida, lo cual me ha salvado más de una vez.

Sin llegar a los extremos de mi mamá, hoy quiero compartir contigo la lista de cosas que siempre llevo en el carro cuando salimos a algún paseíto.

Revisa este checklist y asegúrate de llevar:

  • Cobija pequeña o mediana. Si tienes varios hijos, empaca una cobija para cada uno(a) de ellos. También es bueno llevar almohaditas pequeñas, de nuevo, una para cada niño, para evitar las peleas.

  • Mantel impermeable. Puedes usar también una cortina plástica de baño nueva (de las que son muy baratas) y una sábana o cobija grande. Ya sea el mantel o la sábana con la cortina debajo, te servirá para sentarte en el césped a descansar, en caso de que se dé la ocasión. La cortina también puede salvarte de un chaparrón inesperado.

  • Bolsas, ya sea de supermercado o de basura pequeñas. Te servirán para echar ropa mojada, para sentarte, o por si alguien se enferma en el carro.

  • Repelente contra insectos.

  • Bloqueador solar.

  • Pastillas contra el mareo, tabletas para el dolor de cabeza, el malestar estomacal y la fiebre. Si tienes niños pequeños, lleva medicamentos adecuados para su edad. En caso de que alguien en tu familia tenga alergias, recuerda agregar también los medicamentos contra las alergias. Lleva también antiácidos y curitas (banditas).

  • Una cajita (o dos) de jugo u otra bebida para cada pasajero, snacks de emergencia, como pasas, barras de cereal integral y semillas, una botella grande con agua, vasitos desechables y servilletas. En caso de que no haya cerca un lugar donde comprar comida, o que por alguna emergencia tengan que cerrar la carretera, estos snacks y jugos les quitarán un poco el hambre y podrán esperar más tiempo sin que la situación se convierta en un caos total. No lleves productos con bajo contenido nutricional (como los fritos de maíz) o con alto grado de azúcar (como cereales azucarados o chocolates), ya que los chicos se pondrán hiperactivos y los grandes irritables. Y nadie quiere eso.

  • Toallitas húmedas.

  • Pañales extra (además de los que normalmente llevas contigo).

  • Papel higiénico.

  • Un envase de galón con agua fresca, bien cerrado, en la cajuela del auto.

  • Un paño grande.

  • Dinero extra en la guantera del carro. Lleva algo de dinero extra (5,000 / US$10) en caso de algún imprevisto.

  • Cámara fotográfica o tu celular con full carga. Así podrás capturar todos los momentos de tu paseo.
Por supuesto, además de llevar estos artículos, revisa que tu auto esté en óptimas condiciones mecánicas, revisa el agua, el aceite, la condición de llantas y escobillas, y carga combustible antes de salir.
Lleva estos artículos esenciales la próxima vez que vayas de paseo. Tus salidas serán más tranquilas y estarás preparada(o) para cualquier eventualidad.

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10 Malos Hábitos Que Debes Eliminar Para Ser Más Productiva(o)

Todos tenemos malos hábitos. Unos comen de más, otros ven mucha tele, otros llegan tarde a todo y dejan las cosas para última hora.

Pero hay ciertos malos hábitos que tienen un impacto directo en nuestro trabajo, haciendo nuestras tareas mucho más difíciles, y provocando estrés innecesario en nuestras vidas. Al incurrir en estos malos hábitos, innecesariamente nos ponemos la cosa “cuesta arriba”, como decimos aquí en Costa Rica.

Para aumentar nuestra productividad, nuestra eficiencia, o en palabras sencillas para hacer las cosas de una vez por todas, te traigo 10 malos hábitos que debemos erradicar pero YA!

Para aumentar tu productividad, elimina estos malos hábitos:

1. Revisar el correo electrónico repetidamente. Deja de chequear tu correo 10, 20, 50 veces diarias. Haz un esfuerzo consciente por evitar revisarlo, inclusive toma medidas drásticas y cierra el Outlook, Gmail, Hotmail, etc., ya que en cuanto tengas unos minutos muertos, tu mouse se dirigirá directamente a tu correo (como lo ha hecho probablemente millones de veces en el pasado). Deja de revisar el correo, ponte a trabajar.

2. Poner excusas. Muchos de nosotros le andamos echando la culpa a todo y a todos, menos a nosotros mismos. Hemos dejado de hacernos responsables. Cuántas veces decimos: “no me llegó el correo/tu mensaje”, “no tenía señal”, “se me fue la conexión”, “se fue el agua”, “es que este chiquito no paró de llorar en todo el día”… simplemente porque estamos evitando hacer alguna cosa. Eres una persona adulta, responsable, ya sabes cuáles son tus deberes y qué se espera de ti. Deja de poner excusas y haz tu trabajo.

3. Ser multifuncional. Existe la “teoría” de que, a diferencia de los hombres, las mujeres podemos estar en más de una cosa a la vez. Sea esta una teoría cierta o no, lo que sí es cierto es que, estar en una tarea, y en otra, y en otra, le dificulta las cosas a tu cerebro. Al tratar de hacer varias cosas a la vez, siempre se corre el riesgo de que se olvide una de ellas, y que quede sin completar. Concéntrate en una tarea importante, y mantente concentrada(o) hasta terminarla, antes de comenzar algo más.

4. Estar muy pendiente de las noticias. Hay quienes están insaciablemente en busca de más noticias, ya sea por televisión, en la radio, en medios impresos o en internet, y leen/escuchan/ven varios noticieros al día, con el resultado de que embotan su cerebro escuchando noticias en su mayoría repetidas, negativas, preocupantes, deprimentes. Esto significa demasiado tiempo perdido, y presión por pasar el día escuchando cosas negativas. Choques, muertos, bombas, ataques… es demasiado! Ocupa tu tiempo en algo más provechoso (como tu trabajo), y deja las noticias para una vez al día, y por un sólo medio.

5. Tener un lugar de trabajo desordenado. Ya sea que seas “ingeniera del hogar” (para quienes no se sienten cómodas con el término “ama de casa”, el cual me parece completamente aceptable), o que trabajes en una oficina, el mantener tu lugar de trabajo desorganizado provoca que tu cerebro también se desordene. Aunque sepas “exactamente” dónde está cada cosa, el desorden le pone esfuerzo extra a tu cerebro, y te impide realizar un trabajo eficiente. Y no te engañes creyendo que si lo echas todo en una gaveta ya está bien. Poco a poco, pasito a pasito, ordena tus cosas y establece sistemas que sean adecuados para ti y tu forma de trabajar.

6. Ser esclava(o) del teléfono. Quién dijo que uno tiene que contestar el celular de inmediato, o responder cada mensaje instantáneamente? A menos de que tu trabajo dependa de tu celular, y que no puedas dejar pasar ni una llamada porque se cae media empresa, no dejes que éste te controle. Deja de correr a chequear tu teléfono con cada notificación de Facebook, cada correo, cada mensaje. Recuerda que los celulares se inventaron para hacernos la vida más fácil, no más difícil.

7. Quejarte. Si algo no te gusta de la manera en que está, deja de quejarte. En lugar de eso, haz algo para cambiarlo. Todo se puede cambiar, tu trabajo, tus relaciones personales, hasta tú misma(o) puedes cambiar con un poco (o mucho) esfuerzo. Haz algo para cambiar. El cambio es bueno. La quejadera no lo es.

8. No alimentarte bien. Almorzar encarrerada(o) encima de la computadora, tragando cada bocado sin masticar porque el teléfono suena sin parar, o de pie junto al fregadero, no es saludable. Tienes derecho a tener un tiempo de almuerzo, lejos de tus obligaciones de trabajo, para consumir tus alimentos y recargar baterías. Evita también comer comida chatarra, o peor aún, saltarte el almuerzo. Tus niveles de azúcar bajarán, tu presión cardíaca y tu colesterol aumentarán, y por más que te esfuerces, no lograrás estar a 100 en tus labores.

9. No ejercitarte. El ejercicio es lo primero que sacrificamos cuando la vida se nos enreda, cuando un hijo se enferma, cuando amanece lloviendo, cuando tenemos demasiadas cosas que hacer. Siempre decimos que no tenemos tiempo para hacer ejercicio. Aunque lo recomendado sean 30 minutos o más, 3 o más veces por semana, lo cierto es que todos tenemos tiempo. Así sean 10 ó 15 minutos en lugar de esos 30, si te ejercitas un poquito sentirás una grandísima diferencia en tus niveles de energía, tu motivación y satisfacción general.

10. No hacer las cosas bien desde el principio. Mi mamá siempre dice que “el perezoso y el mezquino andan dos veces el camino”. Cuando haces las cosas de poca gana, o por salir del paso, se notará que has hecho un mal trabajo. Y si no quieres que se note, tendrás que hacerlo todo de nuevo. Hazlo bien desde el principio, o del todo no lo hagas. Eso sí, debes aceptar las consecuencias.

Elimina estos malos hábitos de tu vida, reemplázalos por buenos hábitos, que te ayuden a minimizar el estrés y a ser más efectiva(o) en todo lo que haces.

Qué otros malos hábitos afectan tu productividad? Comenta!

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5 Aspectos De Tu Vida En Los Que Puedes Reducir

Como mencionábamos ayer, muchos aspectos de nuestra vida se ven beneficiados al reducir nuestras pertenencias, y hasta tendremos más tiempo libre para dedicarlo a las cosas que realmente nos gustan, en lugar de estar limpiando, reacomodando y ordenando chunches innecesarios.

Pero específicamente en qué áreas puedes reducir?

Algunos de los aspectos más comunes en los que “menos es más”, son los siguientes:

Ropa y zapatos

Muchos tenemos en nuestro closet prendas que no nos hemos puesto en un año o más. Otros seguimos guardando ropa de hace 10 kilos, con la esperanza de que cuando perdamos peso podremos de nuevo entrar en ella. O guardamos ropa pasada de moda simplemente porque está en buen estado.

Piénsalo. La pura verdad es que, si no lo hemos usado en más de un año, es porque o no nos gusta, o no nos queda bien, o el color no nos favorece. Y cuando finalmente bajemos esos kilos de más, vamos a estar tan motivadas(os) a cambiar nuestra imagen que por nada del mundo vamos a querer usar ropa vieja. Y la ropa pasada de moda, pues ya pasó, y si ya no nos gusta hay que deshacerse de ella! Las modas vuelven, es cierto, pero crees que tu hija querrá usar esas botas de hace 20 años que tienes ahí guardadas, cuando sus amigas van a usar unas de mejor calidad y material? No lo creo.

Libros

Hasta hace algunos años, el tener una buena biblioteca en casa era una manera tangible de demostrarle al mundo qué tan cultos y educados éramos (aunque nunca hubiéramos leído ninguno de esos libros). Con el amplio uso de la tecnología que tenemos ahora, esto ha cambiado. E incluso el “movimiento verde” ha causado que los libros impresos vayan siendo cada vez menos.

Soy lectora empedernida, así que entiendo cuando alguien me dice que nada supera el tener el libro “real” entre las manos, sentir su aroma a papel nuevo o antiguo, escuchar sus páginas al voltearlas. También comparto el sentimiento. Pero pienso que muchas veces guardamos libros que no nos han ni gustado, simplemente porque son libros y los libros “no se botan ni se rayan, y se tratan con CA y CUI (cariño y cuidado –HOLA MA!–“.

Entonces, démosle a nuestros queridos libros la importancia que se merecen, al reducir nuestra colección y sólo dejarnos aquellos que AMAMOS, y que no nos cansamos de releer, ediciones únicas, o los que por una u otra razón tienen un lugar especial en nuestro corazón. Todos los demás (libros de la U, antologías, libros que no nos han gustado, enciclopedias viejas, etc.) podemos enviarlos a una compra y venta de libros usados (en las inmediaciones de la UCR hay varias, y en Alajuela también) y así les daremos la oportunidad de alegrar la vida de otra persona que sí los necesite. Ese es el propósito de su existencia “librística”, no crees?

Artículos de aseo personal

La industria de artículos de aseo personal nos ha hecho creer que necesitamos una crema diferente para cada parte de nuestro cuerpo, varios shampoos dependiendo del día de la semana o del peinado que escojamos, desodorantes para cada tipo de actividad, cosméticos, rasuradoras, exfoliantes, tratamientos para la piel y el pelo, y una lista interminable de productos que muchas veces son innecesarios.

Toma por ejemplo los productos de aseo para bebé. Estas empresas nos dicen que tenemos que bañar a nuestro bebé con un jabón perfumado, y luego ponerle talco, crema, aceite y colonia. Pero resulta que los bebés tienen su perfume natural! Has notado lo rico que huele un bebé recién nacido? Y crema para qué? Ellos ya tienen la piel más suave del mundo, no necesitan cremas!

No estoy diciendo que tengamos que lavarnos el cabello con jabón azul, pero sí hay que revisar las gavetas del baño, y decidir cuál de los 5 tarros de gel nos vamos a dejar, y eliminar los otros cuatro, por ejemplo. Y muchas veces los productos naturales pueden ser sustitutos iguales o mejores que los productos comerciales. Quieres hacer la prueba? Cuando estés haciendo fresco de limón, toma un poquito del jugo, agrégale azúcar y frota tus manos con esta azúcar con limón por unos minutos y enjuaga sólo con agua. Este es el mejor exfoliante que he usado en mi vida. Cabello reseco? Gorras de aceite de oliva. Cabello grasoso? Enjuagues con agua con vinagre. Cutículas resecas? Masajes con un poquito de aceite de oliva. La lista es muy larga, y de seguro tú sabes muchas de estas soluciones naturales, así que mejor me detengo. Pero ya tienes la idea.

Compromisos

Nuestras vidas están plagadas de compromisos, citas, trabajos, llamadas por hacer, proyectos que completar, fechas límites que cumplir, cursos, clases, responsabilidades. Analiza tu agenda, y trata de eliminar todos aquellos compromisos que más bien son una carga para ti, que no te traerán ningún beneficio, o que más bien te provocan pesadillas en lugar de una sonrisa.

Nuestro tiempo es limitado. Y recuerda que también tienes que descansar, alimentarte bien, ejercitarte, pasar tiempo con tu pareja, hijos y familia, orar o meditar, y cultivar tus intereses. Reserva tu tiempo para aquellas actividades que realmente te satisfacen, que te cultivan como persona, que te harán mejorar tu vida, y elimina aquellas que ya no disfrutas del todo o que ya no están acordes con tu estilo de vida actual o tus intereses, o que te están provocando estrés.

Recuerdo una vez que decidí ayudar a las catequistas de la iglesia a la que asistía. Era una actividad que me satisfacía, y a la que podía llevar a mi hijo. Pero aunque mi hijo disfrutara también de este tiempo en las clases, resentía mucho el hecho de que tuviéramos que levantarnos a las 6:30 de la mañana un sábado luego de haber madrugado toda la semana, y que no tuviéramos tiempo de desayunar calmadamente, ver televisión o pasar tiempo con él, sin prisas. Llegó el momento en que tuve que decidir entre disfrutar tiempo con mi hijo o dar las clases de catecismo. Ganó mi hijo, porque él es una de las más altas prioridades en mi vida. Si no puedes tenerlo todo, escoge lo más importante para ti. Será lo que al final te traerá más felicidad.

Archivos de computadora

De este aspecto creo que todos los que usamos una computadora somos culpables, porque como no vemos el espacio que nuestros archivos de computadora ocupan, no nos preocupamos por él, porque es abstracto. Aparte de eso, no tenemos la rutina de revisar regularmente nuestros archivos y eliminar lo innecesario.

Pero ciertamente nuestra amiga computadora se verá beneficiada si quitamos todo ese montón de folders, fotos feas, documentos de trabajos escolares de hace 3 años, correos viejos, música que ya no nos gusta, películas que no volveremos a ver jamás, juegos que ya no atraen, aplicaciones inútiles, chistes, etc. Además de eso, nos será mucho más fácil encontrar algún documento o archivo, si conservamos sólo lo necesario, y si esto está bien clasificado.

Incluye en tu rutina diaria limpiar uno o dos folders, y eliminar todo aquello que no hayas accesado en mucho tiempo y que ya no utilices. Asegúrate de cambiarle el nombre a tus carpetas por nombres descriptivos y obvios, para que sepas dónde archivar algo, o dónde encontrarlo, y no cometas el error de nombrar carpetas con nombres muy generales como: “otros”, “varios”, etc., ya que te verás tentada(o) a “tirar” en ella todo cuanto caiga en tu computadora, y luego será mucho más lenta y tediosa la tarea de organizar los archivos.

Esto no te tomará mucho tiempo, unos cuantos minutos al día serán necesarios, pero te ahorrarás mucho tiempo en el futuro.

Estos son sólo algunos ejemplos, pero igualmente podemos pensar en reducir nuestra cantidad de ropa interior y medias, artículos de limpieza, tarros plásticos, herramientas, maquillaje y esmaltes, accesorios, juguetes, materiales de manualidades, fotos, papeles guardados, ropa de cama, artículos de pasatiempos que ya no practicamos, CD´s, DVD´s de películas, colecciones, adornos, y muchas otras cosas en nuestro hogar. Pero la idea es la misma: tener sólo lo que amamos y usamos en el momento presente.

En qué otros aspectos podrías reducir?

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Tienes 5 minutos? Prueba estos trucos anti-desorden

Muchas veces me pasa que el fin de semana comienzo mis quehaceres antes de que salga el sol, con el fin de terminar rápido, o sea, antes de las once de la mañana más o menos. Lo malo es que casi siempre voy terminando un “poquito” más tarde… como a las 3 ó 4 de la tarde. Y agotada.

Y esto me pasa porque hay tantas y tantas cositas por aquí y por allá, y pequeñas tareítas que pude hacer durante la semana, que cuando se juntan todas ordenar la casa es una tarea titánica. Y entre más cositas haya, más vamos dejando, y más, y más, hasta que ya es mejor salir corriendo que enfrentarnos a semejante desorden.



Pero como dice mi sabia madre: “De poquito en poquito se llena el carrito”, aquí les traigo diez truquitos rápidos para combatir el desorden antes de que asome su horrorosa cara en nuestro hogar.




1. Tiende tu cama. Es increíble la diferencia que hace una cama tendida en nuestra sensación de bienestar. Nos hace sentir que podemos enfrentar todo lo que traerá el nuevo día. Tiende tu cama bien tempranito en la mañana todos los días.

2. Aprovecha cada momento. Lava los dos platos que hay sucios en el fregadero mientras calientas tu taza de té en el microondas, recoge los cabellos del suelo del baño (con un papelito húmedo por supuesto) mientras te cepillas los dientes, guarda las compras del super mientras hablas por teléfono. La idea es aprovechar cada momento que tengas disponible durante el día.

3. Cada minuto cuenta. Ponte tareas que sólo tomen un minuto. Guarda el pan y la mermelada del sándwich, cierra las gavetas de la cocina, limpia el espejo del baño (con un pedazo de papel higiénico con unas gotas de agua, funciona de maravilla), recoge la ropa del suelo y ponla en la canasta, cuelga tu paño.

4. No guardes cosas dañadas. Arréglalas de inmediato, llévalas a arreglar, o regálalas. Si lo guardas, te olvidarás, y cuando lo saques de nuevo va a estar sucio, viejo, roto, feo, y todavía inservible. Y por “regalar” entiéndase dárselo a alguien que pueda pagar por el arreglo, o últimamente botarlo.

5. Bota el periódico de ayer. O guárdalo para mandarlo al reciclaje. Pero no lo dejes a la vista.

6. Analiza bien lo que vas a “almacenar”. Almacena sólo aquellas cosas que se usan en muy pocas ocasiones, como los adornos navideños, las valijas, o ropa cara para el frío que uses sólo durante algún viaje (no apropiada para el clima costarricense). Trata de no almacenar casi nada.

7. Cuídate de los “regalos”. Las camisetas que dan en eventos deportivos, las 25 jarras de café de la empresa, la lámpara que te dio tu suegra cuando compró nuevas, los juguetes que ya el primito no usa, la ropa que ya no le queda a tu hermana. Acepta únicamente aquellas cosas que te encanten y que realmente necesites.

8. No guardes papeles, a menos que sea absolutamente necesario. Hasta hace no mucho tiempo, tenía por costumbre guardar todos y cada uno de los recibos de pago de mis préstamos y pagos a tarjetas, hasta que un día revisándolos me di cuenta de que han pasado años y años, y nunca los he necesitado para nada. Todos a la basura! Recuerda que ahora todo está en Internet, y puedes conseguir cualquier estado de cuenta, comprobante de pago o trámite de manera digital. Guarda sólo aquellos papeles que sería un dolor de cabeza conseguir de nuevo, o por los que tendrías que pagar si quisieras una copia, como la carta de venta de tu carro, papeles de divorcio, herencia u otro asunto legal, certificados de defunción, registros de propiedad, y algunos otros que todavía entran en esta categoría.

9. Lava los trastes. El lavar los trastes tiene un efecto expansivo. Por lo general cuando terminamos de lavar los trastes ya no podemos dejar el fregadero sucio, ni los mostradores, y ya que estamos en eso también le quitamos la grasa a la cocina y la limpiamos. Y cuando la cocina está limpia ya la casa se siente recogida y ordenada, y sentimos que ya está todo hecho.

10. Haz un repaso general por 5 minutos antes de irte a la cama. Nada ambicioso, simplemente apila las revistas, guarda tus zapatos, coloca las sillas en su lugar, guarda los individuales, etc. En 5 minutos puedes hacer muchas cosas que harán que tu casa se vea mucho más linda, y hace que tus mañanas sean más placenteras. Eso sí, no te pases de 5 minutos, también necesitas dormir.

Cuáles son tus trucos rápidos para mantener tu casa en orden y sin chunches?


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Para todas las mamás en su día

Hoy es el Día de las Madrecitas, y aquí en “Mi Casa Organizada” queremos desearles un hermoso día junto a todas las personas que las quieren.

Y como las mamás también merecemos un rato de esparcimiento, aquí les dejo un video que ilustra exactamente lo que significa ser mamá.

MUCHÍSIMAS FELICIDADES!!

Por dónde comenzar a organizarse?

Muchas veces al iniciar un proyecto, el consejo que escuchamos más frecuentemente es: “haga un plan”. Hoy les propongo: No planeemos nada, simplemente comencemos. “Pero por dónde comienzo? Por el principio, como diría mi sabia madre.

Me explico: si en este momento nuestro fregadero está que se estalla de trastos sucios, nuestra ropa está tirada en el suelo o -peor aún- esperando ser lavada, si no podemos sentarnos a comer porque nuestra mesa está cubierta de chunches, nada ganamos con sentarnos (sepa Dios dónde porque en la mesa no se puede) a escribir un plan de organización que en papel se verá divino, pero en la práctica no nos sirve para nada. Es más, les aseguro que dos días después de haber escrito el dichoso plan, las cosas en la casa van a estar igual, y el papel va a andar rodando por ahí.

Así que simplemente comencemos. Piensa en eso que más te molesta que esté desorganizado en tu casa, en tu vida, en tu oficina. En mi caso, este lugar lo ocupan por orden de molestia: la ropa tirada por el piso, los baños sucios y los paños sin tender. Esto es hablando de mi casa. En mi vida, me molesta muchísimo no saber dónde están las llaves, mi teléfono y mi bolso. En la oficina, no soporto que mi escritorio esté sucio.

En tu caso muy probablemente estas cosas sean irrelevantes, y por el contrario te molesten otras cosas. Piensa bien e identifica ese problema, esa piedra en el zapato que no te deja vivir en paz, y que si se corrigiera te brindaría paz mental… Listo? Ok, sigamos.

En cuanto termines de leer este artículo, levántate e invierte un minuto, dos, cinco, diez, los que puedas, y haz algo que realmente te encamine a solucionar ese problema que tienes. Si quieres dejar de buscar las llaves hasta en el congelador cada vez que sales, pon un plato, una canastita o un gancho para colgarlas cada vez que entras en tu casa. Si, como a mí, te molesta la idea de la ropa por el suelo, desígnale un lugar (dentro de la lavadora, una gaveta del closet), o si puedes cómprate una canasta o un basurero plástico (súper prácticos para la ropa sucia) y colócalo en el lugar donde siempre “cae” la ropa sucia. Generalmente el piso del baño y de los cuartos atraen la ropa sucia, como si fueran magnéticos. Si tienes una montaña de trastos sucios, lávalos. No tienes tiempo? No importa, lava sólo dos platos y un vaso, verás que te toma menos de 3 minutos. Mañana o más tarde lavas otros tres o cuatro. Haz la prueba. Lo importante es hacer algo.

Quiero advertirte eso sí, que este primer paso no es fácil, es un cambio, y todo cambio es difícil. Al principio te costará recordar que tienes que poner tus llaves en el platito apenas entras, que hay que tirar la ropa en la canasta, no en el piso, etc. Pero cuando lo hayas hecho, sentirás una satisfacción tan grande que ya no querrás volver atrás.

Este es el lugar de mis llaves:

Antes de esta llavecita tan conveniente, tuve una canastita, y antes de la canastita simplemente designé una esquinita de la mesa donde siempre, siempre, siempre colocaba mis llaves. Este es sólo un ejemplo de que una acción muy pequeña puede hacer una gran diferencia.

Ahora sí, a moverse! Y no olvides contarme cómo te fue.

BIENVENIDOS A MI CASA ORGANIZADA

El día 26 de agosto de 2010 nace “Mi Casa Organizada”, previamente llamado “El Desorden de Gabi”. He creado este blog principalmente como una manera de documentar y de colocar en un solo lugar todos los consejos y soluciones que he ido encontrando o creando de acuerdo con mi necesidad personal, así como mis propios progresos en materia de organización del hogar, las tareas domésticas, el progreso profesional y la vida familiar.
En principio llamé a este espacio “El Desorden de Gabi”, porque desde que era pequeña mi mamá me enseñó (con ese particular estilo que tenemos las mamás a veces –jaja-) que debe haber un lugar para todo y todo en su lugar, y que donde hay orden está Dios, y todos esos “dichos” que al final nos graban como con hierro las reglas que regirán nuestras vidas de adultos.

Se preguntarán: ¿Por qué llamé “Desorden” a un blog destinado a la organización, al mejoramiento del espacio, al orden, etc.? Lo entenderán luego de que lean el siguiente diálogo, muy común entre mi madre y yo cuando tenía entre 7 y 12 años:
YO:          Mamáááá….. dónde está mi [inserte aquí cualquier objeto: cuaderno, juguete, pieza de ropa, etc.]
MAMÁ:   [con su “dulce” timbre de madre agotada, llena de tareas pendientes y HARTA del desorden de su hija mayor] EN SU DESOOORDEEEEEN!!!!
A lo cual yo obviamente no respondía nada porque me iba peor (HOLA MA!).

Más adelante en mi vida, me he dado cuenta de lo útil que me ha sido recordar esta escena. Me ha hecho darme cuenta de que el desorden me causa estrés al no poder encontrar lo que ando buscando, lo cual a su vez me hace buscar la mejor manera de ordenar las cosas (y la más fácil, porque, ¿a quién le gusta estar ordene y ordene?; a mí definitivamente NO), pero principalmente a que soy yo la única responsable de mis acciones, que está en mis manos estar donde quiera estar, y que si quiero cambiar puedo hacerlo. Nada mal para tan corta frase!

Luego decidí llamarlo “Mi Casa Organizada”, porque ya no tengo tanto desorden, gracias a Dios! Espero que disfruten de mi blog. Lo he creado con esfuerzo y con cariño, y si mis palabras logran motivar a una sola persona, o simplemente decir “mirá que fácil eso, lo voy a intentar”, habré sobrepasado mi objetivo. También estoy aquí para aprender; no tengo más experiencia que la que me han dado los años, no soy organizadora de profesión, nunca me he dedicado a eso, ni me patrocina empresa alguna para promover ningún producto. Por lo tanto, humildemente les solicito sus opiniones, sean estas a favor o en contra de mis planteamientos. Sus comentarios serán grandemente apreciados y más agradecidos que un baguette calientito para el café de la tarde.

Sinceramente,