Motivación

como afrontar una crisis

Cómo Afrontar Una Crisis

La vida real, aún para las personas más organizadas, en algún momento presenta algún tipo de crisis. Puede ser que se nos vaya la empleada o la niñera de un día para otro, que algo suceda con la familia (un divorcio) o el trabajo (un despido), hasta un desastre natural como una inundación o un incendio.

Y así como todos somos diferentes, todos afrontamos las crisis de diferentes maneras. Lo que para algunos podría ser una crisis de fin de mundo, para otros podría considerarse sólamente un pequeño obstáculo. Y viceversa.

(más…)

motivacion para organizar

Qué Ganarás Al Deshacerte De Objetos Innecesarios?

En Mi Casa Organizada, hemos hablado acerca de cómo deshacernos de objetos innecesarios en muy diversos lugares del hogar, desde eliminar chunches que haya en el baño, hasta cómo eliminar esos objetos sentimentales a los que estamos muy encariñados.

Pero de nada sirve saber cómo eliminar objetos innecesarios, si no tenemos la motivación para hacerlo, así que hoy vamos a hablar de lo que ganas al deshacerte de todas esas cosas que ya no necesitas.

Mis razones para eliminar objetos innecesarios, y en general evitar llenar la casa de cosas son las siguientes:

(más…)

Cómo Combatir La Falta De Motivación

Es inicio de año, y se supone, SE SUPONE, que deberíamos tener muchísima energía y ganas para hacer todo lo que nos propusimos hace sólo unos cuantos días, cuando recibíamos el año.

Pero, y si no?

Y si no tienes ánimos casi ni para levantarte de la cama, mucho menos para comenzar a prepararte para “correr medio maratón” u “organizarte” (las dos resoluciones de año nuevo más comunes) ? Y si tienes un saco de problemas, o uno sólo pero grandísimo, que no te deja ver luz al final del túnel?

(más…)

Pequeñas Cosas Que Pueden Cambiar Tu Vida

Ya casi se va terminando el año, e inevitablemente comienzo a pensar en las famosas “resoluciones de Año Nuevo”.

Te hiciste resoluciones al comenzar este 2013?

Yo no me hice resoluciones-resoluciones. O sea, no las veo de ese modo, porque constantemente me estoy poniendo objetivos, no sólo el 1º de enero.

Desde hace años tengo un gran objetivo: perder peso. Hace un par de años eran 15 kilos. El año pasado eran 18. Este año ha sido de muy poca actividad física (en febrero me caí y me quebré el coxis, y hace 1 mes me caí y me disloqué la rótula, he estado en cama un montón de tiempo), así que ya van 20 kilos. Voy para atrás como el cangrejo. (más…)

15 Tips Para Dejar De Posponer Las Cosas

Dándole seguimiento al boletín semanal Yo Primero del domingo pasado (si no te has suscrito para que los artículos diarios y el boletín te lleguen directamente a tu correo, puedes hacerlo aquí), hoy te traigo 20 estrategias específicas para eliminar la procrastinación de nuestra vida, o sea, para lograr hacer las cosas de una vez por todas.

Antes de comenzar con los tips, quiero hacer énfasis en que la procrastinación o postergación es un mal hábito, y como todo mal hábito, será un dolor de cabeza deshacernos de él, pero es completamente posible eliminarlo. Puedes “entrenarte” para superar la procrastinación, así como nos acostumbramos a comer pan integral en lugar de pan blanco, igual como se deja de fumar o de comer en exceso. Y al igual que al deshacernos de un mal hábito, vamos a reemplazar nuestra conducta postergadora con otras costumbres nuevas, con las cuales finalmente lograremos hacer lo que debemos hacer.

Para eliminar la procrastinación, sigue estos consejos:

Cada persona es diferente, así que analiza estas estrategias y determina cuáles funcionan mejor para ti.

1. Simplemente comienza… AHORA MISMO. Deja de pensar y repensar, deja de esperar. Como dice Nike, “Just Do It”. A veces simplemente necesitamos sacudirnos y comenzar, aunque pensemos que no estamos listos todavía. Es mejor comenzar un poco mal que no comenzar del todo.

2. Apaga todo. Elimina todas las distracciones. Cierra tu correo, apaga tu teléfono o ponlo en silencio, cierra la puerta de tu cuarto u oficina. Haz todo lo posible para poder tener un espacio tranquilo y sin interrupciones para hacer tu trabajo.

3. Pon un cronómetro. Determina un período corto de tiempo, ya sean 30 minutos, 15 o 10, pon tu cronómetro y ponte a trabajar durante ese período. Te darás cuenta de que cuando suene la alarma estarás motivada(o) para seguir trabajando. Aprovéchate.

4. Haz un poco de ejercicio. Hacer un poco de ejercicio físico te ayudará a que tu flujo sanguíneo se active, te dará más energía y podrás comenzar a trabajar más fácilmente.

5. Lee. Lee algún material relacionado con la tatea que tienes que realizar. Ya sea información complementaria, o algún reporte o artículo relacionado, en cuanto te intereses en la tarea que debes hacer, estarás más motivada(o) a realizarla.

6. Recuerda los viejos tiempos. Algunas veces postergamos las cosas porque en realidad estamos nerviosos o nos sentimos inseguros. Si este es tu caso, piensa en algún triunfo que hayas tenido recientemente para darte ánimo. Así recordarás de nuevo cómo se siente ganar.

7. Ve a dar una caminata. A veces solamente necesitamos un pequeño descanso para sacudirnos y entrar en acción. Ve afuera por unos minutos y actívate. El aire fresco también le hará muy bien a tu cuerpo.

8. Báñate. Puede que al final de un largo día estés exhausta(o), así que toma una ducha rápida para reactivarte. Si no tienes tiempo para ducharte, puedes cambiarte de ropa y así te refrescarás.

9. Recluta un compañero. Descríbele la tarea pendiente a alguna persona de tu confianza. Esto te hará sentir emocionada(o) acerca de la tarea, y además inconscientemente te sentirás comprometida(o) con esa persona, y será más fácil realizar tus deberes.

10. Ponte una fecha límite. Una tarea que no tiene una fecha límite establecida puede postergarse para siempre. Ponte una fecha límite y cúmplela. El tener un tiempo límite te ayudará a completar el trabajo en tus propios términos.

11. Pártela en pedacitos. Si estás postergando una tarea debido a que parece muy grande, divídela en partecitas más pequeñas. Si estás escribiendo un reporte, por ejemplo, divídelo en temas, secciones o capítulos. Si necesitas limpiar tu casa, divídela en áreas, para así ocuparte de ellas más fácilmente.

12. Toma una siesta. Te refrescarás y aumentarás tu energía.

13. Pide ayuda. Cuando no puedes hacer la tarea por tí solo, pide ayuda. Date cuenta de cuándo debes pedir refuerzos, y habla con tus amigos, colegas o familiares. A veces es mejor hacer algo entre varios.

14. Apaga el televisor. Ver televisión, internetear, jugar juegos de video, todas estas actividades son buenas con moderación, pero pueden hacer que desperdicies mucho tiempo valioso. Apaga el tele y haz algo productivo.

15. Levántate temprano. Dicen que al que madruga Dios le ayuda. El levantarte temprano le dice a tu reloj biológico que es hora de entrar en acción, además de que tu día tendrá mágicamente varias horas más.

Cada una de esats ideas es una magnífica forma de eliminar la procrastinación. Convierte estos tips en rituales y hábitos, y verás que muy pronto tu postergación será cosa del pasado. O al menos podrás deshacerte de ella cuando lo desees.

Qué otras estrategias utilizas para lograr hacer tus quehaceres?

Photobucket

Qué Hacer Cuando Te Da Miedo Botar Cosas?

El primer paso para tener una casa y una vida más organizada es deshacernos de todo lo que ya no usamos o no necesitamos. Este es un paso crucial. Si nos brincamos este paso, lo que estaremos haciendo es escondiendo nuestros chunches inútiles en recipientes bonitos. Y eso no es organización.

Al ser este paso tan importante, hay que primero aprender a hacerlo. Pero a veces, saber cómo desechar lo innecesario no es suficiente. A veces sencillamente no sabemos cómo entrarle a la cosa, tenemos como un sentimiento de inquietud, de abandono, que no nos deja deshacernos de algún objeto.

Sabes por qué es difícil deshacerse de cosas, de regalarlas o botarlas?

Porque tenemos miedo.

Y si me deshago de esto, y luego me doy cuenta de que lo necesito?

Y si me deshago de esto, y me arrepiento?

Es miedo de arrepentirnos. Miedo de desperdiciar. Miedo de no tener ese objeto. Miedo de necesitarlo y no tenerlo.

Es válido sentir miedo. Lo que no es válido es no enfrentarlo.

Qué derecho tiene esa blusa que nunca usas de hacerte sentir miedo? Cuáles son las posibilidades de que en realidad vayas a querer usarla algún día? Por qué sentimos miedo de extrañar algún objeto, si ya hasta se nos había olvidado que lo teníamos? Si miras tus cosas desde esta perspectiva, probablemente te reirás de tí misma(o).

Cuando sientes miedo no puedes tomar buenas decisiones.

Sé valiente. No sigas guardando cosas que ya no necesitas. Los chunches te cargan, te pesan, te estresan, no te dejan ser libre!

Ten coraje. Convéncete de que no necesitas todos esos tarros plásticos horribles que guardas desde hace años, que ni sirven, que ni usas, que no tienen ni tapa, que francamente te da asco usar. Tampoco necesitas la ropa que estuvo de moda hace 10 años, ni los libros que usaste en la universidad, que muy probablemente ya están obsoletos. Todas esas cosas te perjudican, te limitan, no te dejan ser quien quieres ser.

Ser valiente no es no sentir miedo. Es sentirlo, y aún así enfrentarlo.

Mark Twain

Photobucket

Semana Sin Compras

Ya que hemos estado hablando de cómo vivir con menos y aprovechar mejor los recursos con los que ya contamos, hoy te traigo una propuesta:

pasar una semana entera sin comprar NADA

Te animas? Yo la verdad no lo he intentado antes, pero no suena tan difícil. Después de todo es sólo una semana.
Pero no se vale ir al super y comprar de todo antes de comenzar. De lo que se trata es de ser creativas y aprovechar lo que ya tenemos, buscar formas de satisfacer nuestras necesidades sin que tengamos que gastar dinero, aunque sea un poquillo más complicado o no sea lo que siempre hacemos.
Obviamente hay que hacer algunas excepciones con productos que no pueden ser reemplazados, por ejemplo papel higiénico, toallas sanitarias, pañales de bebé, fórmula, pasta dental, etc. Pero por ejemplo, si se acaba la leche para el cereal de la mañana podemos hacer unos huevos, y si se acaban los huevos podríamos desayunar pan con queso. Podemos también ir a las tiendas, probarnos cosas y luego ponerlas de nuevo en su lugar y no comprarlas, o ver un catálogo y no comprar nada. Siempre hago eso con los zapatos: voy a la zapatería, me los pruebo, digo “qué lindos”, y los vuelvo a poner en su lugar.
Ya casi llega el fin de semana. Qué tal si pensamos en alguna opción para salir a disfrutar con nuestra familia o nuestra persona especial, pero sin gastar? Podemos ir a algún parque, llevar nuestra propia comida, y descubrir que para pasar un rato especial en realidad no hay necesidad de gastar un montón de plata. O también podemos pedir alguna película prestada, en lugar de ir al video.
Qué te parece esta idea? Y si nos sentimos muy valientes, podríamos intentar pasar un mes sin comprar!

Será posible? Hagamos la prueba!

Photobucket

Ideas Para Vivir Con Menos – Cómo Ahorrar

Hemos estado hablando de lo que significa vivir con menos, y de cómo decidirnos a hacerlo.

Pero qué acciones específicas podemos tomar para aprovechar mejor nuestros recursos y sacarle provecho a lo que ya tenemos?

En Internet hay muchas maneras de reutilizar y reciclar objetos, transformar prendas, etc. Pero aquí te traigo tres ideas para ahorrar recursos y aprovechar mejor el dinero en nuestro hogar:

Vete de compras – en tu propio clóset!

Trata de ver las prendas que ya tienes con nuevos ojos. Crea combinaciones nuevas entre ellas, haz mezclas inesperadas de colores, estilos y estampados, agrega una chaqueta, una bufanda o accesorios que jamás se te hayan ocurrido antes, aprende cómo vestir en capas. Te sorprenderás al ver los nuevos outfits que puedes crear con lo que tienes en el clóset.

También puedes invitar a tu amiga, esa que siempre anda vestida divina y cuyo estilo te encanta, y pedirle que te ayude a armar nuevos vestuarios. El punto de vista de otra persona, talvez más intrépida, o simplemente con “ojos frescos” podrá ayudarte a sacar el mayor partido a tus prendas.

Consume lo que tienes en tu despensa

Hazte el propósito de no ir al supermercado hasta que no te hayas acabado la gran mayoría de cosas que tienes en tu refri, congelador y despensa. Así te forzarás a usar tu imaginación y a buscar recetas que utilicen los ingredientes que ya tienes.

Por ejemplo, digamos que revisas tu alacena y te encuentras arroz, una lata pequeña de atún, el último poquitillo de masa, y una lata de vegetales mixtos. Revisas tu refri y hay un chayote, una zanahoria, unas cuantas papas, dos choricitos y 1/4 kilo de carne molida. No parece ser mucho, pero si planeas con cuidado, podrías preparar las siguientes comidas (apuesto a que se te ocurren otras):

  • arroz con chorizo
  • sopa de albóndigas
  • pastel de atún

Decídete a usar el paquete de lentejas que tiene 6 meses de estar ahí guardado, o la lata de espárragos. Mira tus ingredientes con creatividad. Talvez tu familia no gusta de los garbanzos, pero qué tal si los usas para preparar hummus o falafel, ambos típicos de la gastronomía árabe, y muy ricos y saludables, por cierto.

La idea es ponernos creativas, buscar formas de usar lo que ya tenemos y que talvez hemos estado evitando cocinar. Puede que hasta nos llevemos una sorpresa y encontremos el nuevo favorito de la familia. Es cuestión de probar!

Haz tus propios productos de limpieza

En casa ya hace tiempo sustituí los desinfectantes y limpiavidrios por vinagre de limón, y ni te imaginas la cantidad de dinero que me he ahorrado. También dejé de comprar abrillantador de cristales para la lavaplatos (es ridículo lo caro que es) y lo sustituí por vinagre. Y de vez en cuando me gusta perfumar mi casa con estos aromatizantes naturales. También descubrí que la mezcla de bicarbonato de sodio y jugo de limón es un excelente pulidor para abrillantar las llaves del lavamanos y el fregadero de la cocina.

Otra cosa que he hecho para ahorrar dinero en productos de limpieza es comprar toallas de cocina de las que son más resistentes, las separo individualmente, las corto por la mitad a lo ancho y las coloco una por una en el recipiente de toallas húmedas (Lysol o Clorox), les agrego desinfectante (en ellas sí uso desinfectante porque me gusta el aroma), y puedo rellenar mi envase de toallitas húmedas para limpiar el baño por menos de 1/4 parte de lo que cuesta el recipiente original.

Hay muchos otros sustitutos de productos de limpieza que puedes hacer con ingredientes naturales. Basta con que hagas una búsqueda en Internet para que veas cuántas opciones hay.

Como ves, ninguna de estas acciones implica un gran cambio en tu estilo de vida, y con ellas estarás ahorrando dinero y sacándole provecho a lo que ya tienes.

De qué otras formas podrías comenzar a vivir con menos?

Photobucket

Qué Significa Vivir Con Menos?

Los “necesitas” o los “quieres”? Ahí está la diferencia!

Como lo mencioné en un artículo anterior, el decidirse a vivir con menos puede ser mal visto por los demás, inclusive por nosotros mismos, ya que es ir en contra de lo que la sociedad, la publicidad y las costumbres nos dictan: el consumismo.

Pero tampoco quisiera darle el enfoque extremista que algunos grupos sociales le han querido dar al “anticonsumismo”, como la filosofía de los “freegans” que evitan el desperdicio al recolectar comida (en buen estado) que ha sido desechada, o los minimalistas extremos como la muchacha de este video, que vive en un espacio de 2.13 x 3.65 metros, sino hacerte ver que siempre podemos vivir con menos,sin sacrificar drásticamente nuestro estilo de vida actual.

El vivir con menos puede implicar alguno o varios de los siguientes puntos:

  • Hacer un uso cuidadoso de nuestro dinero.
  • Aprovechar al máximo los recursos que tenemos a nuestro alcance.
  • Evitar el desperdicio.
  • No comprar cosas innecesarias.
  • Aprovechar ofertas y descuentos.
  • Evitar endeudarse.
  • Buscar alternativas de recreación económicas o gratuitas.

El vivir con menos es tener la opción de vivir más eficientemente, aprovechar lo que tenemos y disfrutar al máximo lo que adquirimos. Algunos lo hacen para poder ahorrar dinero, otros porque tienen una naturaleza economizadora, otros por otras razones. Pero, contrario a lo que podría pensarse, el factor común de la gente que decide adoptar este modo de vivir, es un sentimiento de liberación más que de privación.

En la economía actual, imagínate lo bien que se puede sentir el no tener deudas, o saber que tienes muchas opciones para divertirte sin gastar dinero, o poseer los conocimientos que te permitan preparar una comida con lo que ya tienes en tu despensa.

Tampoco se trata de nunca más ir al cine, o privarnos de comprar algún articulo si podemos hacerlo, sino  aprender a discernir entre necesidad deseo, reservar espacio para lo que realmente nos importa, eliminar el exceso y sacarle máximo provecho a lo que nos queda.

Pienso que a estas alturas ya muchos de nosotros hemos aprendido que el dinero no es sinónimo de felicidad. Muy por el contrario, al liberarnos del estilo de vida consumista, podemos muchas veces encontrar tiempo y recursos para hacer lo que en realidad queremos hacer, desde dedicar nuestro tiempo a actividades que nos gusten, hasta (más drásticamente) cambiar de trabajo y encontrar el empleo o el negocio de nuestros sueños.

Piensas que podrías vivir con menos? En qué otros aspectos podrías reducir sin afectar tu modo de vida? Comenta!

Photobucket

Decídete A Vivir Con Menos

En este mundo consumista en que vivimos, en el cual la valía de una persona es muchas veces medida por sus posesiones, quien decide vivir con menos es visto como un bicho raro, como un “agarrado” (tacaño), un rebelde, un loco, un hippie, etc.

Ahora que el “movimiento verde” y la conciencia ecológica están como de moda, es la misma época en la que no es raro encontrar casas con pantallas de 42 pulgadas en cada habitación, o con más carros que gente. Seguimos suscritos al periódico aunque ahora todos lo lean online. Los artículos desechables son cada día más comunes, Dios nos libre de reutilizar el tarro plástico de la comida china que encargamos el otro día, a un banano le sale una peca y lo botamos, los niños tienen 4 consolas de videojuegos diferentes, y además también tienen laptop, tablet, DS y smartphone, todo esto antes de cumplir 10 años. La ropa no nos cabe en los clósets, y seguimos comprando cosas y cosas, y luego hasta casas más grandes en las cuales guardarlas. Mamá y papá trabajan como desquiciados, para poder pagar todos esos juguetes sofisticados, y los niños se crían solos en las casas gigantes y llenas de cosas, que mamá y papá tampoco logran disfrutar por estar trabajando. Las familias ya no se sientan a cenar juntas, y en las raras ocasiones en que lo hacen, cada quien está inmerso en su celular, en lugar de conversar.

Esto se me hace un poco incongruente. Por un lado nos declaramos ecologistas, y por otro vivimos una vida de consumismo. Cómo es posible que la gente considere que un “paseo normal” es ir al mall a comer comida chatarra? Dónde quedaron los paseos a parques nacionales, los picnics, las visitas a los plays? Ahora los chicos no van a un play si no es el de algún restaurante de comida rápida. Los padres ni siquiera conversan con sus hijos en el carro porque éstos van metidos de nariz en los juegos electrónicos, mientras papá revisa correos o el facebook en su smartphone en cada semáforo.

Es cierto, los tiempos cambian. Entiendo que ahora los chicos deben vivir encerrados en las casas, ya no pueden salir a jugar como antes. Entiendo que el ritmo de vida actual es mucho más acelerado del de hace 20 ó 30 años. Comprendo que usar pañales de tela es casi un lujo porque no hay tiempo ni energía para estar lavándolos.

Pero también pienso que muchas de nuestras costumbres actuales, muchos de los artículos que adquirimos, las tenemos o los adquirimos simplemente porque “hay que hacerlo”. Sino, que alguien me dé una razón coherente de por qué un niño de 7 años podría necesitar un smartphone con conexión a internet, porque francamente no lo comprendo.

Por qué muchas familias deciden ir a un restaurante de comida rápida y gastar 15,000 ó 20,000, talvez hasta cargándolos a la tarjeta de crédito, en lugar de preparar una comida casera? Lastimosamente sé de muchos casos en los que lo hacen para poder quitarse a los hijos de encima por un rato. Por qué compramos televisores para cada habitación de la casa? Porque no somos capaces siquiera de ponernos de acuerdo, negociar y compartir un programa de televisión en familia. Por qué papá y mamá se endeudan para poder comprarle el último aparato tecnológico de moda a los hijos? Porque en cierta forma tratan de llenar el vacío que sus hijos sienten al no tener a nadie en casa que los reciba a la vuelta de la escuela. O peor aún, porque los vecinos se los compraron a sus hijos y “no hay que quedarse atrás”.

Valdrá la pena? De verdad valdrá la pena? Pienso que una vida más sencilla y austera, enfatizada más en lo que somos en lugar de lo que tenemos, es mucho más rica, mucho más satisfactoria, y dará un mejor ejemplo que una vida llena de cosas materiales, pero también de estrés, corre-corres e infelicidad. O crees que tu hijo el día de mañana dirá: “qué bonito, mi mamá siempre me llevaba al mall” ? O quieres que mejor diga: “qué bonito, mi mamá siempre se tiraba al piso y jugaba carritos conmigo”. Cuál actividad quedará en su memoria? Piénsalo.

Decídete a vivir con menos, no sólo por el bien del planeta, sino por tu propio bien. Vive con menos, y enriquece tu vida.

Photobucket