Acumulación compulsiva

10 Formas De Detener La Acumulación

Ayer hablábamos de cómo ayudar a un acumulador compulsivo. Pero qué sucede cuando encontramos signos de posible tendencia a la acumulación en nosotros mismos? Qué podemos hacer para detener el ciclo de la acumulación y no volver a repetirlo?

El problema de la acumulación puede tomar años en solucionarse, así que no hay nada de malo en ir despacio pero a paso seguro. Aquí hay varios tips que puedes aplicar:

  1. Ve despacio. No trates de atacar toda tu casa de una sola vez, o de echarlo todo al basurero en una sola sesión. Esto te podría traer fuertes sentimientos de ansiedad y arrepentimiento que sólo agravarán las cosas. Planea organizar sólo una parte pequeña (como una gaveta o una de tus colecciones) por semana.
  2. Toma decisiones inmediatas. Resiste la tendencia de poner algo en otro lugar “por ahora”. Sólo estarás moviendo chunches de un lado para otro, sin solucionar el problema realmente. El decidir qué hacer con un objeto de una vez evitará que tengas que hacerlo de nuevo cuando decidas organizarte en el futuro.
  3. Reduce tus colecciones. Si tienes alguna colección, escoge las piezas más bonitas y que estén en mejor condición y exhíbelas de manera artística, y desecha el resto. 
  4. Guárdalo por seis meses. Si te está costando muchísimo deshacerte de algo, ponlo en una caja y guárdala por seis meses. Si al final de los seis meses no lo has necesitado (probablemente ni te habrás acordado que lo tienes), bótalo.
  5. Desecha artículos que no usas. Un libro acerca de jardinería no te hace jardinera(o), así como un libro de cocina es completamente inútil si nunca preparas sus recetas. Resiste las ganas de comprar materiales o accesorios para algún hobby a menos de que estés participando activamente en dicho pasatiempo. La pregunta clave no es si podrías usar el objeto, sino si realmente lo usas. Ahora, en este momento, no en un futuro.
  6. Considera las compra-y-ventas. Talvez te sea más fácil deshacerte de algo si sabes que vas a obtener algún beneficio por hacerlo. Considera llevarlo a una compra-y-venta, así obtendrás algo de dinero a cambio del objeto. Sin embargo, sólo toma en cuenta esta opción si de antemano conoces alguna y tienes cómo trasladar el objeto hasta el establecimiento. Y confórmate con el dinero que te ofrezcan, no lo veas como un negocio sino como dinero que antes no tenías.
  7. Desecha los objetos repetidos. No hay necesidad de tener dos árboles de navidad por ejemplo, o dos microondas. Deshazte de objetos repetidos que sólo están tomando el valioso espacio en tu hogar.
  8. No lo pienses demasiado. Si decidir qué hacer con algún objeto te toma más de un par de minutos, talvez sea que estás complicando mucho el proceso. Divide tus objetos en lo que se queda, lo que se regala y lo que se bota; no hagas 10 pilas de objetos porque te será mucho más difícil decidir acerca de algo. Simplifica el proceso lo más que puedas.
  9. Entiende tus miedos y afróntalos. Pregúntate qué sería lo peor que te podría pasar si desechas algo, y qué tan malo podría realmente ser. Si no estás segura(o) de si tu miedo es real o imaginario, haz una prueba. Realiza una predicción acerca de lo que pasará si botas X objeto, bótalo y espera a comprobar si tu predicción se realiza o no. Y sobre todo, sé valiente. Recuerda que el que no se moja no cruza el río.
  10. Pide ayuda. Pídele a alguien de confianza que te ayude a decidir qué hacer con tus objetos. El escuchar la opinión de otra persona puede darte una mejor perspectiva para decidir qué hacer con algo.
El superar la acumulación es un proceso largo y a veces difícil. Sé paciente contigo misma(o), y ten constancia. Poco a poco irás viendo los resultados, tu calidad de vida irá mejorando y te sentirás mucho mejor con tu hogar.

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Cómo Ayudar Al Acumulador Compulsivo?

En días anteriores hemos hablado de que la acumulación compulsiva es una enfermedad que se esconde, la persona muchas veces tratan de evitar que otros se den cuenta de su comportamiento. Pero qué puedes hacer en caso de que sospeches que alguien cercano a ti podría ser un acumulador compulsivo?

Primero que nada debes comprender que la acumulación compulsiva no es falta de aseo, o que la persona solamente requerirá que le ayuden a organizarse. Esto no solucionará el problema, porque la raíz del mismo está en el interior de la persona. El acumulador compulsivo guarda cosas porque las considera invaluables, irreemplazables, o porque piensa que sufrirá una crisis económica en un futuro en caso de necesitar algo y no tenerlo. Aunque para las demás personas estas razones no tengan sentido, para la persona que sufre de acumulación compulsiva su miedo es real, e ir en contra de lo que esta persona siente puede más bien agravar el problema.

Talvez puedas pensar que qué bueno sería botarle todo y darle una sorpresa, y ver qué contenta(o) se pondrá cuando vea todo limpio y ordenado! Tampoco esto funciona, ya que no le permite a la persona analizarse y tratar de ir solucionando su problema internamente. Más bien lo que puede provocar es una crisis al verse de un momento a otro sin sus “valiosas posesiones”. Recuerda: para ellos ninguna de sus posesiones es “basura”.

Muchos acumuladores ni siquiera se dan cuenta del impacto de la acumulación en sus vidas, o justifican su comportamiento y no creen necesitar tratamiento. Es difícil comprender que en la mayoría de los casos no puedes forzar a la persona a hacer nada que no desee, pero tu manera de hacerle ver la situación podría evitar que la persona se ponga a la defensiva. En todo caso, la confrontación directa casi nunca funciona, y nada cambiará a menos que la persona esté lista para cambiar.

Cómo ayudar al acumulador compulsivo?

  • No discutas. Lo único que conseguirás es hacer que la persona se encierre en su comportamiento y se niegue a siquiera pensar en maneras de solucionar la situación.
  • Muestra empatía. Esto no significa que tengas que estar de acuerdo con la otra persona, pero trata de ponerte en sus zapatos, escucha con paciencia, y respeta sus opiniones, aunque para ti sean irracionales.
  • Respeta su derecho a decidir. Recuerda que, en la gran mayoría de los casos estás tratando con un adulto que tiene derecho a decidir acerca de sus propias posesiones. Trata de no entrar en una discusión, sino de conversar acerca de la casa y su comportamiento. Pregúntale qué quiere hacer, en lugar de decirle lo que tú quisieras hacer. Por ejemplo: “Qué crees que podamos hacer con respecto a las cosas que guardas?”. 
  • Recuérdale que hay cosas más importantes en su vida. Pregúntale a la persona qué es realmente importante en su vida, cómo se ve en 5 años, cuáles son sus anhelos y esperanzas. Ayúdale a darse cuenta cómo el estar adquiriendo o guardando cosas no calza con estas metas y valores. Pregunta, en lugar de “decir”. Por ejemplo puedes preguntar: “De qué manera afecta la condición de tu hogar tu deseo de ser una buena abuela?”, “Dices que tener amigos es muy importante para ti, pero cómo puedes cultivar tus amistades viendo el estado en que están las cosas en este momento?”.

Si han tenido discusiones en el pasado acerca de la acumulación, talvez tu nuevo enfoque tome por sorpresa a esta persona. Podría tomar algo de tiempo antes de que tu ser querido comience a confiar en que no vas a comenzar a botarlo todo apenas dé media vuelta. Usa estos consejos en varias conversaciones, y poco a poco la persona irá tomando conciencia de lo que le quieres dar a entender.

Y cuando la persona esté lista para comenzar a hacer cambios (pequeños o grandes, no importa), brinda tu ayuda removiendo inmediatamente los artículos que haya accedido a eliminar, y haciéndote cargo ya sea de vender lo que se pueda vender, ir a dejar cosas que otra persona haya aceptado, o llevando la basura lejos del acumulador. Esto reducirá su ansiedad y también la probabilidad de que las cosas “misteriosamente” vuelvan a entrar en la casa. Dependiendo de la gravedad del problema, sería bueno buscar ayuda de un profesional en cuanto la persona dé signos de querer cambiar.

Pero, qué hacer si eres tú quien tiene los síntomas de un posible acumulador? Si decides cambiar esta conducta, cómo detener el ciclo de acumulación y evitar repetirlo? Lee el artículo de mañana y averígualo.

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Eres Acumulador Compulsivo? Averígualo!

Ayer hablábamos de la acumulación compulsiva, y de cómo podría ser una enfermedad que esté atacando a alguien cercano a ti o a ti misma(o) sin que te des cuenta.

Analiza tu comportamiento o el de esa persona que aprecias con este test:

Cómo saber si eres acumulador(a) compulsivo(a)?

1. Qué tanto del área de tu casa está llena de posesiones? (considera la cantidad de chunches en tu cocina, sala, comedor, pasillos, cuartos, baños y otras habitaciones).
         a. Nada
         b. Un poco
         c. Cantidad moderada
         d. La mayoría
         e. Casi toda / completamente

2. Qué porción de tu casa presenta dificultades para desplazarse debido a la acumulación de cosas?

         a. Nada
         b. Un poco
         c. Cantidad moderada
         d. La mayoría
         e. Casi toda / completamente

3. En qué grado consideras tener tantas cosas como para que tus habitaciones se consideren “llenas de chunches”?

         a. Nada
         b. Un poco
         c. Cantidad moderada
         d. Considerable / Severo
         e. Extremo

4. Qué tanto interfieren las cosas en tu hogar con tu vida social, tu trabajo o tu vida diaria? Piensa acerca de las cosas que no haces debido a los chunches.

         a. Nada
         b. Un poco
         c. Cantidad moderada
         d. Considerable / Severo
         e. Extremo

5. Qué tanto te impiden tus posesiones utilizar las partes de tu casa para lo que fueron creadas? Por ejemplo cocinar, usar los muebles, lavar los platos, limpiar, etc.

         a. Nunca
         b. Raramente
         c. A veces / Ocasionalmente
         d. Con frecuencia
         e. Casi siempre

6. Qué tan difícil se te hace deshacerte de cosas?

         a. Nada
         b. Un poco
         c. Cantidad moderada
         d. Considerable / Severo
         e. Extremo

7. Qué tan estresante o agobiante encuentras la tarea de botar chunches?

         a. Nada
         b. Un poco
         c. Cantidad moderada
         d. Considerable / Severo
         e. Extremo

8. Qué tan fuerte es tu deseo de guardar algo aún sabiendo que probablemente no lo usarás nunca?

         a. Nada
         b. Un poco
         c. Cantidad moderada
         d. Considerable / Severo
         e. Extremo

9. Qué tan frecuentemente evitas deshacerte de tus posesiones debido a que es muy estresante o toma mucho tiempo?

         a. Nunca
         b. Raramente
         c. A veces / Ocasionalmente
         d. Con frecuencia
         e. Casi siempre

10. Qué tan frecuentemente decides guardar algo que no necesitas y para lo que no tienes espacio?

         a. Nunca
         b. Raramente
         c. A veces / Ocasionalmente
         d. Con frecuencia
         e. Casi siempre

11. Qué tan estresada(o) o incómoda(o) te sentirías si no pudieras adquirir algo que quieres?

         a. Nada
         b. Un poco
         c. Cantidad moderada
         d. Considerable / Severo
         e. Extremo

12. Qué tan fuerte es tu deseo de comprar o adquirir cosas gratis a las cuales no les darás un uso inmediato?

         a. Nada
         b. Un poco
         c. Cantidad moderada
         d. Considerable / Severo
         e. Extremo

13. Qué tantas dificultades económicas has tenido como resultado de que compres o guardes cosas innecesarias?

         a. Nada
         b. Un poco
         c. Cantidad moderada
         d. Considerable / Severo
         e. Extremo

14. Cada cuánto te sientes forzada(o) a adquirir o conservar algo que ves cuando andas de compras o cuando te lo ofrecen gratis?

         a. Nunca
         b. Raramente
         c. A veces / Ocasionalmente
         d. Con frecuencia
         e. Casi siempre

15. Cada cuánto compras (o adquieres gratuitamente) cosas que no necesitas o a las que no le darás un uso inmediato?

         a. Nunca
         b. Raramente
         c. A veces / Ocasionalmente
         d. Con frecuencia
         e. Casi siempre

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0-2: Mínimo: este no es un problema del que te tengas que preocupar.
3-7: Leve: Aunque puede que tengas un poco de dificultad con almacenar objetos, adquirirlos o deshacerte de ellos, es poco probable que esto sea un problema significativo para ti. Puedes considerar trabajar en estos problemas con la ayuda de consejos o ayuda de alguna persona que te guíe a la hora de organizar.

8-12: Moderado: Lo más probable es que presentes un problema de acumulación. Las personas que quedan en esta categoría normalmente encuentran dificultades en su vida relacionadas con la acumulación, dificultad para deshacerse o adquirir cosas. Podrías beneficiarte leyendo consejos o con ayuda de alguna persona conocedora del tema. Sin embargo, podrías considerar trabajar con algún profesional de la salud mental (como un psicólogo) que sepa cómo tratar problemas de acumulación.
13-17: Severo: Las personas que caen en esta categoría comúnmente sufren por las consecuencias de acumular posesiones, y su calidad de vida se ve perjudicada. Una persona que te guíe al organizar y leer consejos acerca de cómo botar cosas pueden serte de alguna ayuda, pero si tu puntaje está en este rango, probablemente deberás contratar ayuda profesional para erradicar el problema.
18-20: Muy Severo: si caíste en este rango en cualquiera de las tres categorías, es tiempo de buscar ayuda profesional. Las personas que obtienen este puntaje probablemente tendrán muchas dificultades si tratan de enfrentar este problema por sí solas. Contacta a un profesional de la salud mental (como un psicólogo) que sepa cómo tratar el problema de la acumulación compulsiva.

Este test fue adaptado de Oprah.com. Quisiera aclarar que no soy profesional en psicología, y tampoco puedo asegurar que el test haya sido escrito por psicólogos, pero al menos puede dar una idea de la magnitud del posible problema. En caso de tener alguna duda, o de temer que un indicio de acumulación compulsiva pueda ser lo que está afectando tu vida, busca ayuda profesional. Así saldrás de dudas por completo y sabrás cómo atacar efectivamente la acumulación.

Recuerda que la acumulación compulsiva no es “cochinada”, ni es falta de orden, o pereza. Es una enfermedad, y como tal debe ser tratada con la seriedad del caso.

Qué hacer si luego de hacer el test sospechas que una persona cercana a ti sufre de esta enfermedad? Cómo ayudar al acumulador compulsivo? Lee el artículo de mañana.

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Acumulación compulsiva

La acumulación compulsiva es un desorden de la conducta, que produce una ansiedad indescriptible a quien la sufre cuando esta persona piensa en deshacerse de alguna de sus posesiones. Entiéndase “cualquier posesión” sin importar su valor monetario, puede ser una revista vieja, un tarro de yogurt vacío, ropa rota, un mueble quebrado, cualquier cosa.

Quienes tienen un trastorno de acumulación compulsiva sienten un impulso irreprimible por comprar, buscar, recoger y guardar cosas de poco o ningún valor, y se sienten incapaces de botarlas o regalarlas porque “puede que las necesiten algún día”.

Generalmente las personas que sufren de acumulación compulsiva y sus familiares sobrellevan su problema en silencio, ya que el estado de abandono en que puede estar su hogar llega a ser tan vergonzoso que deciden no invitar a la gente a su casa, cierran puertas y ventanas, y se encierran en su mundo, haciendo mucho más difícil el diagnóstico y un eventual tratamiento.

La cantidad de cosas que pueden llegar a guardar los acumuladores compulsivos los distingue del resto de las personas. Pueden llegar a tener habitaciones completas llenas hasta el techo de periódicos viejos, son capaces de tener que brincarse las pilas de cosas simplemente para llegar al servicio sanitario porque la casa está tan repleta que ya no hay paso. Incluso hay casos en los que la persona alquila otra casa o una bodega sólo para tener más espacio para meter chunches.

Los artículos que más comúnmente acumulan este tipo de personas son revistas y periódicos viejos, bolsas plásticas, cajas de cartón, fotos, artículos para el hogar, ropa y comida. Muchos también comienzan a acumular perros o gatos, lo cual multiplica exponencialmente la magnitud del problema. Y aunque no tengan mascotas, las casas de los acumuladores compulsivos se llenan rápidamente de roedores e insectos debido a la falta de limpieza y a la comida en descomposición.

Lo más increíble e inexplicable de todo es que ellos son capaces de ver cuánto daño le hacen a su familia con su comportamiento, pero lo justifican porque piensan que los artículos que recolectan son únicos, valiosos (ahora o en un futuro), irreemplazables o les dan un gran valor sentimental. También pueden pensar que algo les costó baratísimo, y que sería una lástima botarlo. Pueden también guardar algo por considerarlo un recuerdo, y les da miedo que, al no tener el artículo, olvidarán a esa persona o evento importante.

La acumulación compulsiva puede presentarse por sí sola, o puede ir de la mano con otros desórdenes de la conducta como el desorden obsesivo-compulsivo, déficit atencional y depresión. Aparte de no tener un espacio funcional donde vivir, las personas que sufren de acumulación compulsiva viven en condiciones insalubres y hasta peligrosas.

El caso más tristemente célebre de acumuladores compulsivos hasta ahora fue el de los hermanos Homer y Langley Collyer, quienes vivían solos en la casa heredada de sus padres en Manhattan. Luego de años de evitar el contacto con la gente, de vivir de lo que recogían de la basura, y acumular cuanto objeto cruzaba sus caminos, fueron víctimas de su propia conducta acumulativa en los años 40. Homer, abogado de profesión, quedó ciego y sufría de artritis que lo confinó a una cama. Su hermano Langley, músico profesional lo cuidaba y alimentaba, hasta que un día cayó en una trampa de las muchas que había construido entre las pilas de objetos que tenían para evitar que les robaran, y sus preciados objetos lo aplastaron hasta matarlo. Días después su hermano murió de inanición y deshidratación en su cama, ya que estaba paralizado.

Al llegar la policía, alertada por los vecinos, encontraron una montaña sólida de objetos y basura en la casa de tres pisos que habitaban los hermanos, 130 toneladas para ser exactos, en la que les fue imposible entrar por muchos días. Entre todos los objetos que hallaron había cientos de miles de periódicos y revistas de décadas atrás, camas y sillas plegables, la mitad de una máquina de coser, montones de cajas dobladas y amarradas con mecate, partes de una prensa para hacer vino, el marco de un coche de bebé, un rastrillo y sombrillas viejas amarradas, 3,000 libros, un gran número de directorios telefónicos viejos, una quijada de caballo, 14 pianos, una máquina de rayos X (su padre era doctor), una canoa (también de su padre), bicicletas herrumbradas, el toldo de un carruaje, comida vieja, peladores de papas, una colección de pistolas candelabros de vidrio, bolas de bolos, equipo fotográfico, tres maniquíes, retratos pintados, catres o camas viejas, una silla de niño (ninguno tuvo hijos), órganos humanos en frascos, ocho gatos vivos, el chasis de un auto, alfombras, cientos de metros de telas sin uso, relojes, un clavicordio, dos órganos, banjos, violines, trompetas, acordeones, un gramófono y discos.

 Puede que la acumulación compulsiva llame la atención de la persona que no la sufre, y hasta se vea con cierto grado de amarillismo, pero es una enfermedad real y silenciosa que puede estar atacando a alguien cercano a ti, o a ti misma(o) sin que te des cuenta.

Pero cómo saber si tú o un familiar cercano están camino a ser acumuladores compulsivos? Mañana te traeré un test para saber si eres un acumulador en potencia.

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